Renault está encontrando compradores para uno de los coches eléctricos más extremos y caros de su historia. El Renault 5 Turbo 3E, limitado a solo 1.980 unidades, ya tiene comprometida más de la mitad de su producción pese a partir de unos 160.000 euros antes de opciones y personalización. Eso supone más de un millar de ejemplares reservados de un vehículo que todavía continúa su proceso de homologación y cuyas primeras entregas se han desplazado a 2028. Además, algunas configuraciones individualizadas podrían superar incluso los 350.000 euros.
El dato llama especialmente la atención porque no estamos ante una versión deportiva convencional del Renault 5 eléctrico. Aunque comparte nombre y buena parte de su inspiración estética, el Turbo 3E es prácticamente un proyecto independiente desarrollado como un pequeño superdeportivo eléctrico.

Renault lo denomina precisamente “mini-supercar”.
Más de 1.000 unidades ya están comprometidas
Florent Ingargiola, responsable de producto del Renault 5 Turbo 3E, ha confirmado que la marca ha reservado ya más de la mitad de las 1.980 unidades que tiene previsto fabricar.
La cifra de producción tampoco es casual: 1.980 hace referencia a 1980, el año en el que apareció el Renault 5 Turbo original. Para acceder al programa de reserva, Renault estableció un depósito de 50.000 euros, que posteriormente se descuenta del precio definitivo del vehículo.
La tarifa prevista arranca actualmente alrededor de los 160.000 euros, pero ese importe representa solo el principio. El consejero delegado de Renault, François Provost, ha explicado que determinadas unidades configuradas por sus propietarios podrían alcanzar más de 350.000 euros después de pasar por el programa de personalización.

555 CV en un coche de alrededor de 1.450 kilos
Las cifras técnicas ayudan a entender semejante posicionamiento. El Renault 5 Turbo 3E utiliza dos motores eléctricos instalados directamente en las ruedas traseras, desarrolla hasta 555 CV y mantiene la propulsión trasera que caracterizaba al modelo histórico.
Renault anuncia un 0 a 100 km/h en menos de 3,5 segundos, una velocidad máxima en circuito de 270 km/h y un peso en vacío próximo a 1.450 kilos.
Su batería tiene alrededor de 70 kWh y utiliza una arquitectura eléctrica de 800 voltios. La carga rápida permite pasar aproximadamente del 15 al 80% en 15 minutos en condiciones adecuadas. Pero el coche también sirve para algo más que vender una serie limitada.

Renault está probando tecnología para futuros eléctricos
Provost ha reconocido que el proyecto sirve como banco de pruebas para demostrar el potencial de los motores integrados en las ruedas, una tecnología que Renault podría estudiar para otros vehículos eléctricos.
Es decir, el extravagante Turbo 3E puede acabar teniendo consecuencias mucho más amplias que sus 1.980 unidades. Eso sí, los compradores tendrán que esperar. Renault inicialmente planteaba comenzar las entregas en 2027, pero la complejidad de su programa de personalización ha retrasado el calendario y las primeras unidades llegarán en 2028.
La paradoja es considerable: Renault todavía está terminando el coche, cuesta como un superdeportivo y puede superar los 350.000 euros configurado. Aun así, más de la mitad de toda su producción ya está comprometida.