El adelanto electoral ha dejado en el aire una de las reformas de seguridad vial que la Dirección General de Tráfico (DGT) consideraba más importantes: la rebaja de la tasa máxima de alcohol permitida al volante. Su director general, Pere Navarro, ha expresado su malestar por la paralización de la iniciativa, impulsada por el PSOE, y ha lamentado que la disolución de las cortes haya frustrado una medida que, según explica, contaba con posibilidades de salir adelante: “El tema estaba atado”.
“Nosotros hemos hecho el trabajo que teníamos que hacer, que era presentarlo”, ha afirmado, recordando que la propuesta ya había superado un primer trámite parlamentario. El director de Tráfico ha explicado que existía una nueva oportunidad para aprobar la reforma, pero la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre ha interrumpido su recorrido legislativo. “Había una segunda oportunidad. El tema estaba atado, parecía que iba a salir, pero bueno, se han convocado las elecciones”, ha declarado, según recoge Europa Press.

Otro contratiempo para la reforma
La proposición de ley socialista obtuvo el respaldo del Congreso para iniciar su tramitación el pasado 29 de septiembre. El texto planteaba modificar la Ley de Tráfico para reducir la tasa máxima de alcohol en sangre de los actuales 0,5 gramos por litro a 0,2 gramos, equivalentes a 0,1 miligramos por litro de aire espirado, buscando endurecer los límites para rebajar los siniestros relacionados con el consumo de alcohol.
No era la primera vez que se intentaba, porque una propuesta similar había sido rechazada en marzo con los votos en contra de PP, Vox y ERC. Es por eso que Navarro ha criticado las dificultades para alcanzar un acuerdo parlamentario y ha lamentado que el interés general no se haya puesto por delante: “El interés público general no está de moda, parece que imperan intereses partidistas o particulares o de la gente”.
El responsable de la DGT compareció durante la presentación del último estudio de Cerveceros de España, pero a pesar de ello no pasó por alto la presión ejercida por el sector de las bebidas alcohólicas durante la tramitación de la reforma, señalando que “el lobby del alcohol, en su derecho, fue a ver a todos los grupos parlamentarios”. Cree que la decisión parlamentaria enfrentaba los intereses de esa industria y las reivindicaciones de las víctimas de los siniestros de tráfico, ante lo que se ha tomado lo que es “una decisión ética y moral y cada uno que asuma su responsabilidad”.
La convocatoria de elecciones supone un nuevo paso atrás para la nueva normativa, pero pese a ello Navarro cree que la reducción de la tasa terminará aprobándose: “Insisto, yo creo que el trabajo está hecho y es una cuestión sólo de tiempo el que al final podamos verlo aprobado. Tiempo al tiempo”, ha manifestado.
Cada vez más conductores optan por la cerveza sin alcohol
Además, ha recordado que los límites actuales se establecieron en 1998: “Ojo, esto quiere decir que pronto va a hacer 30 años que estamos con estos límites”, dejando claro que están anticuados y que hay que adaptarlos a los tiempos y conductas actuales.
Un ejemplo claro de ello son los resultados de la campaña ‘Elegir SIN alcohol al volante es la caña’, impulsada por Cerveceros de España con el apoyo de la DGT en la que participó Navarro. En él, el estudio elaborado por la organización junto a Alpha Research, basado en 2.000 entrevistas por internet, señala que el 47,3 % de los encuestados afirma elegir cerveza sin alcohol siempre que tiene que conducir.
Jacobo Olalla Marañón, director general de Cerveceros de España, ha declarado en el evento que “llevamos muchos años trabajando para que la responsabilidad forme parte de la cultura cervecera con la misma naturalidad que la socialización. Estos datos nos muestran algo muy relevante: la SIN ya está en los bares, en las mesas, en los viajes y en los planes con amigos. Y cuando después toca conducir, permite que ese plan continúe desde una elección responsable”.

