La Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la Unión Europea, prepara medidas para limitar la entrada de coches híbridos fabricados en China. Así lo han publicado diversas fuentes conocedoras del asunto. La herramienta elegida serían las medidas de salvaguardia, pensadas para frenar una subida repentina de importaciones en un sector concreto. Además de crear sus propios impuestos especiales, Europa presiona a otras regiones del mundo para que tomen medidas similares.
Los eléctricos puros fabricados en China pagan aranceles extra desde 2024, pero los híbridos no tienen un recargo equivalente. Ese hueco se ha notado, y mucho, en las ventas. Marcas como OMODA, JAECOO, MG o BYD han roto la balanza de equilibrio del mercado continental. Las marcas generalistas son las que más están sufriendo al ser incapaces de igualar los precios de venta.
Cómo funcionarían las cuotas

Una de las opciones sobre la mesa son las cuotas arancelarias. El sistema es sencillo: un número determinado de coches entra con las condiciones actuales y todo lo que supere ese cupo paga un arancel adicional. Algo así como un aforo: los primeros pasan sin pagar extra y el resto, sí.
Las restricciones serían temporales. Eso sí, por ahora no hay cifras de cupo, tipos de arancel ni fecha de entrada en vigor, y los planes aún pueden cambiar. Según las fuentes, Bruselas usaría los híbridos como banco de pruebas y, si la fórmula funciona, podría extenderla a otros sectores con desequilibrios comerciales. No sería la primera vez que la UE recurre a este mecanismo: lo aplica a las importaciones de acero desde 2019
De 3.800 a 50.000 coches al mes

Según los últimos registros, las importaciones de híbridos chinos en la Unión Europea pasaron de 3.800 unidades en octubre de 2024 a 50.000 en julio de 2026. Y con precios medios cada vez más bajos.
Los datos no mienten; las marcas chinas lograron en agosto una cuota récord de casi el 12% del mercado europeo de coches nuevos. Además, firmaron aproximadamente uno de cada tres híbridos enchufables vendidos en la región. Los datos dibujan una estrategia clara: mientras el eléctrico chino paga peaje, el híbrido entra por una puerta lateral que está afectando significativamente a los fabricantes tradicionales.
Pekín rechaza frenar sus exportaciones

Bruselas probó antes otra vía. A mediados de septiembre trascendió que la Europa quería que China limitara voluntariamente sus exportaciones de híbridos, so pena de aranceles más altos. El 18 de septiembre, el Ministerio de Comercio chino respondió que esas restricciones voluntarias "violan gravemente" las normas de la Organización Mundial del Comercio.
En octubre de 2024, la UE impuso derechos compensatorios definitivos a los eléctricos de batería fabricados en China durante cinco años. Van del 7,8% al 35,3%, que sumados al arancel general del 10% llegan hasta el 45,3%. Todo forma parte de un esfuerzo más amplio para reequilibrar el comercio con China. El déficit comercial de la UE con el gigante asiático supera los 1.000 millones de euros al día. Los líderes europeos debatirán el asunto a mediados de octubre y la Comisión presentará un paquete de medidas antes de final de año.
Qué significa para el comprador español
De momento, nada cambia en los concesionarios: no hay cifras ni calendario. Si las cuotas salen adelante, los híbridos fabricados en China que superen el cupo podrían encarecerse o llegar en menor número. Como el plan apunta a coches fabricados en China, las plantas europeas de las marcas chinas cobran interés, como la de BYD en Hungría, que prevé arrancar la producción en serie a finales de 2026 tras sufrir varios retrasos. Falta saber si la medida tocará solo a los enchufables o también a los híbridos convencionales.
Fuente: Bloomberg