La transición energética avanza en la provincia de Soria con nuevos proyectos que combinan generación renovable y almacenamiento. Uno de los más recientes es la iniciativa conocida como ‘Marte Solar’, que plantea reforzar la infraestructura energética en el entorno de Frechilla de Almazán mediante la incorporación de sistemas de baterías.
El proyecto ha sido sometido a información pública por el Servicio Territorial de Industria, Comercio y Economía de la Junta de Castilla y León, tras su publicación en el Boletín Oficial autonómico. Este trámite abre un periodo en el que particulares y entidades pueden presentar alegaciones y examinar la documentación técnica, tanto de forma presencial como a través del portal web de Energía y Minas.

El proyecto híbrido
La actuación está impulsada por Solaria Promoción y Desarrollo Fotovoltaico, una de las compañías destacadas en el desarrollo de energías renovables en España. La propuesta contempla la instalación de un sistema de almacenamiento eléctrico mediante baterías, diseñado para acumular energía y facilitar su posterior distribución en la red.
Desde el punto de vista técnico, el proyecto se articula como un sistema de hibridación energética. A la capacidad de generación ya prevista en la zona, 14 MW de origen eólico y 15,15 MW de fuente fotovoltaica, se sumará un módulo adicional de almacenamiento con baterías de 7,6 MW de potencia.
Este diseño permitirá gestionar mejor la producción eléctrica, especialmente en momentos en los que la generación renovable no coincide con la demanda. En la práctica, el sistema podrá almacenar energía cuando haya excedentes (por ejemplo, en horas de alta producción solar o eólica) y liberarla posteriormente cuando sea necesario.
El presupuesto total previsto para este módulo de baterías asciende a 3.922.583 euros, una inversión relevante para una infraestructura de estas características en un entorno rural.
En cuanto a los elementos físicos, el proyecto incluye la instalación de ocho contenedores de baterías de ion litio. Estos equipos se ubicarán a la intemperie y estarán acompañados por transformadores y celdas de media tensión, lo que permitirá su integración en la red eléctrica existente.
La capacidad total de almacenamiento alcanzará los 30,4 MWh, una cifra que sitúa a esta infraestructura en un nivel significativo dentro de los sistemas de almacenamiento energético en desarrollo en Castilla y León.
La conexión del sistema se realizará a través de la subestación existente en la propia localidad de Frechilla de Almazán, desde donde la energía se canalizará hacia la infraestructura eléctrica de Almazán.
Este proyecto no surge de forma aislada, sino que se integra en un desarrollo energético más amplio iniciado años atrás. La planta fotovoltaica ‘Marte Solar’, asociada a esta iniciativa, cuenta con una potencia de alrededor de 15,1 MW y ocupa una superficie aproximada de 33,5 hectáreas, tras haber superado su evaluación ambiental.
Además, forma parte de un contexto territorial donde ya existen infraestructuras eléctricas relevantes, incluidas subestaciones y otras instalaciones renovables, lo que facilita la evacuación de la energía generada y optimiza la viabilidad técnica del conjunto.
La incorporación de sistemas de almacenamiento como pieza clave en el despliegue de energías renovables. La intermitencia de fuentes como la solar o la eólica hace necesario contar con tecnologías que permitan equilibrar la oferta y la demanda en tiempo real.
En este sentido, las baterías no solo mejoran la eficiencia del sistema eléctrico, sino que también contribuyen a estabilizar la red y reducir la dependencia de fuentes convencionales en momentos críticos.
El verdadero alcance del proyecto ‘Marte Solar’ va más allá de su inversión o sus cifras técnicas. Su importancia reside en el papel que desempeña dentro del nuevo modelo energético: un sistema en el que generar electricidad ya no es suficiente, y donde almacenarla se convierte en un factor decisivo.