Granada da un paso decisivo para convertirse en uno de los principales centros europeos de investigación relacionada con la energía de fusión. Las obras del edificio principal de IFMIF-DONES ya han comenzado en Escúzar, a 24 kilómetros de la capital granadina, después de años de planificación, acuerdos internacionales y trabajos preparatorios.
La infraestructura ocupará una superficie de 100.000 metros cuadrados y albergará un acelerador de partículas diseñado para generar una fuente de neutrones capaz de reproducir las condiciones a las que estarán sometidos los materiales de los futuros reactores de fusión.

No será, exactamente, una central de fusión
La instalación forma parte del programa DONES y cuenta con la participación de diferentes países. España desempeña un papel central en el proyecto, junto con Andalucía, mientras los socios internacionales participan en la financiación y desarrollo de distintos componentes.
La construcción del edificio principal representa ahora el salto desde la fase de diseño y preparación hacia una infraestructura física que deberá integrar sistemas científicos y tecnológicos de elevada complejidad.
Aunque su finalidad está directamente relacionada con el desarrollo de esta tecnología energética, IFMIF-DONES no será una central eléctrica. Su función será experimental: estudiar cómo responden determinados materiales cuando reciben un intenso flujo de neutrones en unas condiciones similares a las que encontrarán en un reactor de fusión.
Esta fase es fundamental porque los materiales utilizados en la actualidad no permiten trasladar directamente los resultados obtenidos en instalaciones de irradiación basadas en neutrones de fisión a las condiciones de una futura planta de fusión.
Los componentes de la primera pared de estos reactores estarán sometidos a temperaturas elevadas y a un intenso bombardeo de neutrones de alta energía. IFMIF-DONES permitirá analizar el deterioro de los materiales y obtener datos necesarios para su desarrollo, cualificación y posterior licenciamiento.
El elemento central de IFMIF-DONES será un acelerador lineal de partículas de alta corriente. El sistema empleará un haz de deuterones que interactuará con una corriente de litio líquido para producir neutrones de alta energía.
La instalación está concebida para generar un entorno de irradiación controlado en el que puedan ensayarse diferentes materiales de ingeniería. Los resultados servirán para determinar qué soluciones pueden soportar las condiciones extremas de funcionamiento previstas para los futuros reactores de fusión.
La investigación tendrá además aplicaciones potenciales fuera de la energía. Los conocimientos y tecnologías desarrollados en la instalación podrán utilizarse en campos como la física nuclear, la medicina y diferentes aplicaciones industriales.

252,78 millones de euros para 2028-2037
El comienzo de las obras coincide con la actualización del marco financiero que permitirá continuar desarrollando el proyecto durante la próxima década.
El Consejo de Ministros ha autorizado la tercera adenda al convenio entre el Ministerio de Ciencia e Innovación y la Junta de Andalucía, que contempla aportaciones por un total de 252,78 millones de euros para el periodo comprendido entre 2028 y 2037.
De esta cantidad, 130,11 millones de euros corresponden al Ministerio de Ciencia e Innovación y 122,67 millones a la Junta de Andalucía.
A esta financiación se suma el contrato de 174 millones de euros para la construcción del edificio principal, adjudicado a una UTE formada por Ferrovial, FCC y Añil Servicios, Ingeniería y Obras.
El contrato contempla el diseño y ejecución de la infraestructura y fue adjudicado en enero de este año. El calendario previsto establece que a finales de 2029 el edificio y sus sistemas de planta deberán estar suficientemente desarrollados para comenzar a recibir los componentes tecnológicos del acelerador, que están siendo desarrollados por los diferentes países participantes.
El acelerador necesitará una nueva subestación eléctrica
Uno de los retos asociados al desarrollo de IFMIF-DONES será garantizar el suministro eléctrico necesario para su funcionamiento.
En este sentido, la Subestación Saleres 220 kV se considera una infraestructura imprescindible para atender las necesidades energéticas asociadas al acelerador y a otros proyectos industriales y energéticos previstos en la provincia de Granada.
El Gobierno ha reclamado a la Junta de Andalucía que agilice la tramitación de esta infraestructura para acompasar su desarrollo con el calendario de construcción de IFMIF-DONES.
La conexión eléctrica será especialmente relevante por las características del acelerador, que requerirá una elevada capacidad energética para generar y mantener el haz de partículas utilizado durante los experimentos.
La previsión es que la plantilla de IFMIF-DONES alcance aproximadamente las 100 personas a finales de 2026.
Actualmente están en tramitación 34 procesos selectivos y se han recibido alrededor de 700 solicitudes. El crecimiento de la plantilla permitirá reforzar las áreas técnicas, científicas y de gestión a medida que la infraestructura entre en su fase constructiva.
La llegada de las primeras máquinas a Escúzar marca, por tanto, un cambio de escala para IFMIF-DONES. El proyecto deja atrás una etapa dominada por la planificación, los acuerdos y el desarrollo tecnológico de sus componentes para comenzar la construcción del edificio que deberá integrar el acelerador y los sistemas necesarios para experimentar con materiales destinados a la futura energía de fusión.