Híbridos y Eléctricos

ESTRATEGIA PARA VEHÍCULOS ELÉCTRICOS

General Motors apunta a China para garantizar su futuro eléctrico

El grupo estadounidense tendrá que adaptarse a los nuevos retos de la industria de la automoción poniendo sus miras en el mayor mercado de coches eléctricos del mundo después de afrontar varios años en una difícil situación. 

La CEO de General Motors, Mary Barra, en la última junta con los accionistas de la compañía.
La CEO de General Motors, Mary Barra, en la última junta con los accionistas de la compañía.

Mary Barra se convirtió en CEO de General Motors en 2014. Entre sus primeras tareas, tuvo que rendir cuentas por los accidentes ocasionados por un error de serie de los modelos Chevrolet Cobalt, que ocasionaron la retirada de casi tres millones de vehículos. Barra, ya con las riendas del fabricante de automóviles más grande de EEUU, juró que no se construirían “más coches de mierda”. Con la imagen lastrada tras la crisis y habiendo sido rescatado por el Gobierno estadounidense con 50.000 millones de dólares (unos 43.500 millones de euros), General Motors apunta ahora al vehículo eléctrico y a China como las piezas clave de su estrategia para los próximos años.

Barra anunció en noviembre un plan que incluye medidas impopulares, como el cierre de plantas en  América del Norte, que provocó las críticas de Trump; la eliminación progresiva de los modelos sedan y una eliminación de casi el 15% de la fuerza de trabajo de General Motors. Estas iniciativas le ahorrarán a la compañía 6.000 millones de dólares –unos 5.200 millones de euros– en 2020, pero tendrán unos costes de reestructuración de aproximadamente 4.000 millones (alrededor de 3.500 millones de euros).

La reducción de costes ha sido una de las principales misiones de Barra desde su llegada a la dirección de General Motors. Esos recortes también vienen generados por las exigencias de la propia industria, que requiere cada vez más aumentar la inversión en tecnología. Mark Ruess, jefe de desarrollo de productos, reconoció que el futuro de la firma es “completamente eléctrico” y, en este sentido, Barra ha otorgado más responsabilidad a gente como Pam Fletcher, una de las creadoras del Chevrolet Bolt, el primer coche eléctrico de General Motors, que actualmente ocupa una de las vicepresidencias del grupo. El gran objetivo es introducir en el mercado hasta 20 coches electrificados para 2023.

Y ahí entra la importancia de China. El mercado de vehículos eléctricos más grande del mundo ya cuenta con presencia de General Motors, que vendió 2,7 millones de vehículos en el acumulado de 2018 y registró más de 2.000 millones de dólares (1.700 millones de euros) en ingresos. Sin embargo, del total de ventas allí, solo un 1% de los coches que vende el grupo norteamericano son puramente eléctricos. Además, el Chevrolet Volt, uno de los modelos híbridos, no se estaba vendiendo bien, por lo que será eliminado de la gama. General Motors también perdió presencia en el creciente mercado de vehículos eléctricos de Europa tras la salida del capital de Opel, la marca bajo la que se distribuía el modelo Bolt.

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El modelo Chevrolet Bolt le costó a General Motors 7.000 dólares por unidad en 2017

Los coches eléctricos tienen menos piezas que los de motores de combustión, pero su fabricación requiere suministros de compañías extranjeras. Según la consultora UBS Group, el 60% de un Bolt es suministrado por la compañía surcoreana LG. Cada Bolt le costó en 2017 unos 7.000 dólares a General Motors, aunque un coche eléctrico sigue siendo casi 9.000 dólares más barato que un modelo convencional. Las estimaciones del grupo señalan que aún faltan unos seis años para que el precio de las baterías, el componente más caro de los vehículos, caiga un 40%.  

Esto obligará a General Motors a depender en mayor medida de las legislaciones en un momento en el que la tensión arancelaria entre China y EEUU se ha relajado, pero que puede volver a llegar a puntos de tensión en cualquier momento.

Los precios de materias primas como el aluminio o el acero tendrán mayores aranceles a partir de 2019. General Motors también sufrirá el incremento: siguiendo con el ejemplo del Bolt, aunque cada modelo reduzca la cantidad de acero, tiene más aluminio y cobre que un coche de combustión, por lo que sus costes de fabricación se verán sustancialmente incrementados. General Motors tendrá que inventar nuevas fórmulas en China para adaptarse a los nuevos retos.  A la compañía que dirige Barra no le queda más remedio que triunfar en el mercado chino si quiere seguir sobreviviendo en la industria de la automoción.

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