Híbridos y Eléctricos

A PRUEBA

Así es y así se comporta el nuevo Renault Megane eléctrico, el primer modelo de la "nueva" Renault

Ya hemos podido probar el nuevo Renault Megane eléctrico. Un modelo que supone el punto de partida de la nueva Renault, y que sienta las bases de la marca de cara al futuro con un cuidado interior y una sorprendente faceta dinámica.

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Ya hemos podido probar la nueva generación del Renault Megane.

La última generación del Renault Megane es un coche cien por cien eléctrico. Durante el día de ayer pudimos ponerlo a prueba para saber de primera mano no sólo qué tal se comporta esta nueva generación del popular compacto francés, sino también para constatar que este nuevo Megane sienta las bases de una nueva y prometedora Renault, pues el salto generacional va más allá de la electrificación del Megane.

La prueba del Megane ha tenido lugar en tierras andaluzas, más concretamente en los entornos de la ciudad de Marbella y la sierra de Málaga, y aunque dadas las carreteras recorridas y el ritmo de la misma no podemos sacar conclusiones en cuanto a consumos y eficiencia, sí que podemos dar fe del salto cualitativo que el Megane ha experimentado en casi todos los apartados.

El nuevo Megane ya está disponible para reservar en España con un precio que arranca en 35.200 euros, con batería de 40 kWh y motor eléctrico de 130 CV (96 kW). La versión que pusimos a prueba, sin embargo, hacía uso de la batería de mayor tamaño (60 kWh) y el motor eléctrico más potente, de 220 CV (160 kW), que en la línea de equipamiento más accesible parte de 40.200 euros. Las primeras entregas tendrán lugar el próximo mes de mayo.

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Nuevo Renault Megane E-Tech.

No obstante, y a pesar de tratarse por derecho propio de una nueva generación, el nuevo Megane convivirá en la gama de Renault con la anterior, ya que en la firma francesa interpretan que la transición en la que se encuentra inmersa el mercado no puede llevarse a cabo de manera tan radical, y quieren seguir ofreciendo las alternativas diésel y gasolina a través de la generación previa.

Un diseño muy Renault, con un interior muy sólido

En términos de diseño el nuevo Megane innova con respecto a lo que estamos acostumbrados a ver dentro del segmento compacto en Europa. Es un coche que por cotas encaja en el segmento C, y que como tal compite, principalmente, con el Volkswagen ID.3, pero ambos se diferencian claramente por su diseño, pues ambas marcas han optado por sendas bien diferenciadas.

Ambos parten de la base de un coche de tamaño compacto, pero mientras Volkswagen ha dotado al ID.3 de una silueta, casi, de monovolumen, Renault se ha decantado por imprimir al Renault un perfil, casi, de SUV, obteniendo como resultado un crossover con cotas de compacto.

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Nuevo Renault Megane E-Tech.

El Megane engaña, y hasta que no lo tenemos ante nosotros no somos conscientes que estamos ante un coche eléctrico cuyo tamaño es más compacto que el que sugieren sus fotografías. Gran parte de la culpa la tiene su volumen delantero, con un alto y plano capó que propicia una sección delantera muy vertical, presidida por el nuevo logo de Renault, de gran tamaño.

Sin embargo, uno de las particularidades más llamativas acerca del diseño exterior es cómo Renault ha abordado el diseño de la zaga. Ésta juega una gran importancia en términos aerodinámicos, y es por ello que desde el propio pilar B va cayendo paulatinamente hasta la parte trasera. Una ventana trasera de muy pequeño tamaño contrasta con el voluminoso paso de rueda trasero, que a su vez alberga una descomunal llanta, que en esta versión es de 20 pulgadas. Como curiosidad, Renault se ha visto "obligada" a ofrecer un retrovisor opcional por cámara en lugar de uno tradicional por espejo, ya que la minúscula ventanilla del portón del maletero apenas deja ver nada de lo que sucede tras el Megane.

Además de las proporciones de la carrocería, también ayudan a ensalzar una estética de todocamino elementos como pasos de rueda envueltos en plástico negro que contrasta con la carrocería y una talonera que se encarga de aportar algo de altura, aunque sólo visualmente, ya que la altura libre al suelo queda dentro de lo habitual para un turismo (135 milímetros).

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Nuevo Renault Megane E-Tech.

Una de los aspectos más positivos acerca de esta nueva generación se encuentra en el interior del nuevo Megane, ya que sorprende por su calidad de materiales y ajustes, ofreciendo un salto sustancial con respecto al Megane precedente, e incluso con respecto al Renault Talisman, que en sus últimos compases de vida ha sido la berlina de representación de Renault.

Ofrece, además, un diseño muy Renault. La marca ha sabido digitalizar el habitáculo del nuevo Megane y no sólo conservar la personalidad de Renault, sino ensalzarla en clave retro a través de algunos materiales y texturas. Dista de tratarse de un coche que al subirnos en él ofrezca una sensación de un habitáculo premium, aunque a decir verdad en cuanto a calidades y ajustes no tiene demasiado que envidiar a un Mercedes-Benz Clase A, ya que su interior presenta menos holguras y crujidos que el del modelo alemán.

Existen dos aspectos a destacar por encima de todo en cuanto al interior del nuevo Megane, y destaca precisamente en dos aspectos en los que su mayor rival, el Volkswagen ID.3, flaquea de manera acusada. Lo primero es la mencionada calidad percibida, y lo segundo es su sistema de infoentretenimiento, representado por dos pantallas; una que hace las veces de cuadro de mandos, y la pantalla central, apostada de manera vertical y claramente orientada hacia el conductor.

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Interior del nuevo Renault Megane E-Tech.

El nuevo sistema OpenR Link cuenta con Google integrado, y es de los sistemas más intuitivos que se pueden encontrar en el mercado. Cualquier usuario que disponga de un teléfono de Android podrá desenvolverse con soltura al manejar la pantalla central del Megane. También a través de él se tiene acceso al catálogo de aplicaciones de la Play Store, como si de un dispositivo móvil se tratara.

Hay cuatro apartados principales dentro de sistema; Navegación, teléfono, ajustes del coche y audio, y todos ellos son realmente fáciles de usar. El navegador, por ejemplo, ofrece la misma apariencia que el navegador de Google. El cristal de la pantalla, de hecho, es Gorilla Glass (el cristal más recurrido para pantallas de teléfonos y tablets), por lo que la sensación al usar la pantalla central es muy similar al de una tablet de última generación. Todo ello se ve complementado por una buena respuesta del sistema operativo en general.

No obstante, no todo es perfecto dentro del nuevo Megane, pues el conseguido diseño exterior tiene efectos colaterales abordo. En cuanto a habitabilidad interior, si bien es cierto que las plazas delanteras se muestran espaciosas, las traseras no destacan. Cuatro adultos viajarán bien, pero un quinto que se posicione entremedias en la fila trasera no estará cómodo. En cuanto a capacidad de carga, el maletero ofrece una cifra dentro de lo habitual para un segmento C. Tiene 440 litros de capacidad, por lo que mejora los 385 litros del ID.3, así como también mejora conforme a los 394 litros del anterior Megane.

Interior Megane E-Tech
Interior del Megane E-Tech

En este sentido, las cotas exteriores del Megane se dejan notar dentro (mide 4,20 metros de largo, casi lo mismo que la segunda generación), aunque el hecho de contar con una batalla pronunciada ( y que las ruedas estén situadas casi en los extremos de la carrocería hacen, finalmente, que el compacto francés pueda cumplir con lo mínimo esperado para un coche del segmento C.

El nuevo Renault Megane E-Tech eléctrico en movimiento: así se comporta

A la buena sensación que nos deja el interior prosigue una experiencia de conducción que sorprende. Casi toda la prueba tuvo lugar en carreteras de curvas, algo que nos extrañó de primeras, ya que para este tipo de presentaciones los fabricantes optan por elegir emplazamientos que favorezcan la faceta eficiente del coche eléctrico en cuestión, y una ruta en tramos de montaña no deja lugar a esto, precisamente.

Durante los primeros kilómetros en ciudad el Megane se muestra como un coche que en entornos urbanos se desenvolverá bien, aunque cuidado con las colosales llantas de 20 pulgadas. En pos de conocer algo más al Megane, nos desmarcamos de la ruta marcada por Renault para poder probarlo durante unos kilómetros a ritmos de autopista y demás situaciones diarias. Durante este tipo de situaciones el consumo oscilaba siempre entre los 16 y 17 kWh cada 100 kilómetros, que en términos generales es un consumo contenido, aunque siempre con la frenada regenerativa configurada en su máximo nivel.

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Nuevo Renault Megane E-Tech.

Una vez que nos incorporamos a la ruta marcada por Renault y su entresijo de curvas, nos encontramos con una dirección que concentra una gran capacidad de giro en los primeros grados de accionamiento del volante, lo que acentúa la faceta deportiva de este Megane, que se comporta casi como un coche de corte deportivo de tracción delantera cuando se le exige todo lo que puede dar, y no sólo en lo relativo a la aceleración.

El Megane se muestra aplomado rondando rápido, y sólo cuando el firme es deslizante no aporta toda la confianza que queremos, pues aunque la dirección se muestre precisa, apenas da información sobre lo que sucede entre las ruedas y el asfalto.

Si nos mantenemos rondando a ritmo alegre el Megane se muestra como un coche divertido que nos hace pensar en los GTI de los segmentos B y C, aunque sin ser decididamente deportivo, y ni mucho menos reactivo. Podemos meterlo de manera decidida en curvas cerradas y hacer que pivote sobre sí mismo. Sin embargo, después de rondar un rato a alto ritmo durante un tiempo no demasiado prolongado los neumáticos empiezan a flaquear y es fácil perder tracción, lo que nos recuerda que por muy bien que vaya el nuevo Megane no estamos ante una versión de corte deportivo, sino ante la convencional.

En definitiva, se muestra como un coche aplomado de reacciones neutras que es fácil de conducir de manera rápida. Sólo mostrará subviraje llevándolo hasta su límite y siendo bruscos y poco refinamos al pilotarlo, aunque a fin de cuentas concentra más peso en su eje delantero a causa de posicionar el motor sobre este, y es normal que en determinadas circunstancias se vaya de morro.

Este solvente comportamiento da lugar a pensar en una versión firmada por Alpine de este Megane eléctrico. Durante la rueda de prensa los ingenieros de Renault mencionaron que gracias a su plataforma existe la posibilidad de dotar al Megane de tracción total, y aunque no hay un proyecto en firme que se atrevan a confirmar, este modelo es una muy buena base para una versión de acento deportivo.

Megane eléctrico comportamiento
El Nuevo Renault Megane E-Tech se muestra como un coche que lidia a la perfección con carreteras de curvas.

En lo relativo a modos de conducción, existe mucha diferencia entre los tres modos de conducción que ofrece el Megane, de nombres Eco, Comfort y Sport. El que más apropiado resulta para el día a día, por supuesto, es el Comfort, y es el que anduvimos la mayor parte de la prueba, incluso durante cierta parte de las carreteras de curvas. A nuestro parecer el Eco se mostraba excesivamente lacio en cuanto a entrega de potencia, incluso en situaciones urbanas. El modo Sport, por contra, hace mucho más contundente el acelerador, y cuando está activado es fácil perder tracción al acelerar de manera decidida, aunque a decir verdad en modo Comfort las ruedas también llegan a deslizar si se acelera de manera contundente a velocidad baja.

Conclusión

Renault ha sorprendido gratamente con el despliegue tecnológico y el comportamiento dinámico del nuevo Megane. Sólo juegan en su contra un precio que tal vez diste de lo que espera el público que cueste un Megane, y una autonomía que en circunstancias reales oscilará los 340 kilómetros en conducción mixta en la versión de mayor potencia y mayor batería.

Existe la posibilidad de optar por la variante de 130 CV y batería de 60 kWh para disfrutar de una autonomía homologada de hasta 470 kilómetros. Una versión que aunque Renault diga que en principio esté pensada para particulares, dados los números que ofrece se plantea como una muy buena alternativa para quienes prefieren una mayor autonomía en lugar de equipamiento.

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Nuevo Renault Megane E-Tech.

Conforme a su máximo rival, el Volkswagen ID.3, el Megane se muestra como un coche más conseguido en el apartado dinámico y en su interior, mientras que en términos de habitabilidad el modelo alemán se desmarca, así como en autonomía, al ofrecer versiones con batería de hasta 77 kWh.

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