Los neumáticos radiales llevan mucho tiempo en el sector del motor: tanto coches como motos han estado disfrutando de sus virtudes desde hace muchas temporadas. Estaba claro que, tarde o temprano, recalarían en el ciclismo. Schwalbe, una de las marcas más activas con este sistema, lo introdujo en su catálogo en 2024.
Pocas más son las marcas que han desarrollado neumáticos con la construcción del tipo radial. La Amflow PR Carbon Pro que probamos hace unos días montaba un set de neumáticos radiales firmados por Schwalbe y son de los que vamos a hablar en este reportaje.

¿Qué es un neumático radial?
Antes de nada, explicaremos lo que significa que una goma sea radial y las diferencias con respecto a los neumáticos convencionales (construcción diagonal) que son la inmensa mayoría.

Un neumático está compùesto por caucho y fibras. En ciclismo, esas fibras generalmente son de hilos de nailon: a veces se insertan de kevlar o de algodón (mucha flexibilidad) y, en neumáticos muy económicos, podemos encotrarlas de acero en los flancos para reforzarlos. Estas fibras se disponen, a través de distintas capas, en una angulación de aproximadamente 45º con respecto al sentido de la marcha. La rigidez, con esta disposición, está asegurada aunque la flexión está algo más comprometida.

Por su parte, un neumático radial dispone dichas fibras radialmente, es decir, en un ángulo de cerca de 90º con respecto al sentido de la marcha. Eso quiere decir que el neumático puede flexionar de mejor manera (hay menos tensión): al ser más flexible, la banda de rodadura se amolda mejor al terreno (hay más superficie en contacto), mejorando el confort, el agarre en curvas y la tracción.

Neumáticos a examen: Schwalbe Magic Mary Radial (delante) y Albert Radial (trasero)
En nuestra Amflow PR Carbon Pro fueron instalados dichos neumáticos en medidas de 29x2,50 (delante) y de 27,5x2,50 (detrás). Simplemente al tacto, advertimos que estos neumáticos son algo más blandos que otros de la modalidad de allmountain/enduro de la propia marca.

El Magic Mary Radial también se ofrece en una disposición diagonal. Centrándonos en nuestro neumático, decir que el dibujo es muy agresivo, ya que está ideado para la modalidad del enduro. El compuesto que viene en esta cubierta es el Ultra Soft (el más blando), ideal para las ruedas delanteras que necesitan mucho 'grip' (agarre), aunque la resistencia al desgaste sea algo menor: eso, en un neumático delantero, es menos relevante.

En cuanto al Albert Radial, su diseño, al estar destinado a la rueda trasera, es más rodador, juntando más los tacos entre sí, lo que hace que haya menos resistencia al avance. En este caso, el compuesto es algo más duro ya que es el Soft, teniendo un buen comportamiento ante el desgaste, algo generalmente acrecentado en las ruedas traseras.
¿Cómo se comportan?
En el delantero, el Magic Mary, vemos que sus tacos están separados, con los laterales bastante abiertos, lo que hacen que el agarre en curvas sea muy bueno. Además, se notan flexibles a la hora de afrontar zonas abruptas, algo característico de la fabricación radial y del compuesto Ultra Soft. Que sean extremadamente 'moldeables' no significa que tengan en las curvas mucha deriva, con una pisada muy firme en las más pronunciadas.

En cuanto al Albert trasero, hemos visto que rueda muy bien gracias a sus tacos más juntos, no notando excesivo lastre. Es verdad que el agarre, y más con un motor tan potente como es el Avinox de nuestra protagonista, se ha visto comprometido en situaciones extremas: y es que hemos rodado bastante en terreno muy seco y con mucha piedra suelta.

Hemo hecho una prueba que nos ha demostrado la gran flexibilidad de estos neumáticos y es que pusimos bastante presión (2,2 kg) en ambos: pues, sorprendentemente, veíamos cómo a casi no perdíamos agarre y absorbían con suma facilidad las piedras o raíces que nos encontrábamos, aportando mucha comodidad. Otro tipo de neumáticos, inflados con esa presión, hubieran transmitido con total fidelidad las irregularidades.

Por otro lado, que sean flexibles no significa que sean unos neumáticos débiles: la resistencia ha sido muy alta, sin pinchazos en todo el tiempo que tuvimos la Amflow PR Carbon Pro.

Conclusión
El sistema radial es una solución más a tener en cuenta. No echan por tierra el sistema diagonal ni mucho menos. Pero tampoco hemos apreciado inconvenientes y, la verdad, es que nos ha gustado el comportamiento de estos neumáticos de Schwalbe.

El precio está quizás un poco por encima de la media, aunque tampoco es algo desorbitado: el P.V.P. es de 74,90 euros aunque, como suele ser norma, se pueden encontrar ofertas por internet bastante jugosas. Más información en: Schwalbe