La movilidad eléctrica mundial se encamina a marcar un hito histórico. Según el último informe presentado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el 30% de los coches vendidos en todo el mundo a lo largo de este año serán eléctricos, lo que equivale a casi una de cada tres matriculaciones a nivel global.
Este avance consolida una tendencia que va en ascenso, a pesar de que las complejidades geopolíticas suponen una amenaza. De hecho, el sector viene de superar la barrera de los 20 millones de unidades vendidas el año pasado. Desde que acabó la pandemia de Covid-19, ha experimentado un incremento sostenido de unos 3,5 millones de matriculaciones anuales.

Con estas cifras, los vehículos eléctricos ya representan alrededor del 5% de la flota automovilística mundial en circulación.
Un impulso respaldado por las baterías y la crisis energética
Para el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, las claves de esta aceleración se encuentran sobre todo en dos factores: la bajada en los precios de las celdas de las baterías y las regulaciones políticas ante la crisis energética mundial. Estos elementos están actuando como catalizadores en varios mercados estratégicos.
La competitividad en costes está siendo determinante. Las diferencias regionales en el precio de los componentes se han ampliado, permitiendo que las economías emergentes accedan de forma más masiva a esta tecnología.
En este sentido, los mercados situados fuera de los tres grandes focos tradicionales (China, Europa y Estados Unidos) registraron unas ventas conjuntas cercanas a los 2 millones de unidades. El crecimiento en los países en desarrollo ha sido del 80%, impulsado por la llegada de modelos de bajo coste.

China domina la producción y las exportaciones
El mapa de producción global sigue teniendo un claro ganador. China se mantiene como el mayor centro de fabricación de vehículos eléctricos del planeta, acaparando el 60% de los casi 22 millones de coches eléctricos producidos en total.
Ante una competencia doméstica feroz que presiona a la baja los márgenes de beneficio en su mercado local, las marcas asiáticas han acelerado su estrategia de internacionalización. Las exportaciones de vehículos eléctricos chinos se han duplicado hasta alcanzar un récord histórico de más de 2,5 millones de unidades. De hecho, el 35% de los automóviles que China exporta al resto del mundo ya son enchufables.

Por su parte, el flujo comercial entre regiones se intensifica: Alrededor de una cuarta parte de los eléctricos fabricados a nivel mundial ya cruzan fronteras. En Europa, aunque las exportaciones subieron un 25%, las importaciones aumentaron un 35%, la gran mayoría de ellas procedentes del gigante asiático.
Previsiones a largo plazo: 510 millones en 2035
Las proyecciones de la AIE de cara a la próxima década apuntan a un cambio estructural irreversible. Incluso bajo un escenario conservador que no tenga en cuenta el anuncio de nuevas políticas gubernamentales de apoyo, el organismo estima que la flota mundial de vehículos eléctricos alcanzará los 510 millones de unidades en el año 2035, multiplicando de forma drástica los cerca de 80 millones que circulan en la actualidad.