Las pruebas de seguridad de los coches suelen tener resultados más o menos estandarizados, pero, de vez en cuando, pasa algo excepcional que llama inevitablemente la atención. Es lo que ha ocurrido con el Maextro V800 que, durante unas pruebas de frenada de emergencia, ha sufrido la rotura de los soportes del pedal de freno en tres unidades diferentes.
Esto ha llevado a las autoridades chinas, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT), la Administración del Ciberespacio de China y la Administración Estatal de Regulación del Mercado, a abrir una investigación conjunta sobre el vehículo, creando un equipo para esclarecer lo ocurrido y determinar los siguientes pasos a seguir.
Tres roturas similares en coches diferentes
Según las informaciones difundidas sobre las pruebas, las tres unidades del V800 sufrieron la rotura del soporte del pedal de freno durante ensayos de frenada de emergencia realizados por Dongchedi, una plataforma china especializada en automoción. Los resultados se difundieron en internet y desencadenaron la polémica que ha derivado en la respuesta de los organismos oficiales.
Los tres vehículos presentaron el mismo tipo de fallo, aunque en diferentes intentos. El primero sufrió la rotura durante la tercera frenada, el segundo, en la cuarta. Para comprobar si se trataba de un caso aislado, el equipo probó una tercera unidad recién adquirida, cuyo soporte del pedal también cedió en el segundo intento de frenada a fondo.
Las mediciones de los sensores de fuerza del pedal también centraron la atención. Según CarNewsChina, inicialmente reportó una lectura de 1.612 newtons en el momento de la rotura de la tercera unidad y mencionó otra cifra de 4.589 newtons registrada durante las pruebas. Sin embargo, Dongchedi aclaró posteriormente que esta última lectura se debía a un efecto visual provocado por la diferencia entre la frecuencia de grabación de la cámara y la actualización de la pantalla del equipo de medición.
En cualquier caso, el fallo tuvo una consecuencia directa sobre la capacidad de detener los vehículos. Según los probadores, una vez roto el soporte, el pedal dejaba de accionar normalmente el freno convencional. Para detener los coches tuvieron que recurrir a la función de emergencia asociada a la posición P de la transmisión. En esas condiciones, la distancia de detención pasó de unos 38 metros a aproximadamente 140 metros, de acuerdo con los datos publicados sobre el ensayo. Es algo lógico porque esta función está concebida para ayudar a decelerar el vehículo y no puede reemplazar por sí misma el sistema de frenado habitual.
Posibles debilidades estructurales
El análisis preliminar de lo sucedido apunta a posibles debilidades estructurales en el conjunto del pedal de freno. En primer lugar, el centro del pedal se encuentra a unos 130 milímetros del eje de giro, una distancia que se considera relativamente elevada en comparación con la de otros modelos utilizados como referencia. A ello se suma el diseño de la zona de articulación, que cuenta con una única capa de soporte vertical, frente a las dos o tres capas reforzadas empleadas en modelos similares. Por último, la inspección de las piezas fracturadas reveló marcas de soldadura en zonas sometidas a grandes esfuerzos, un espesor reducido del material y nervaduras de refuerzo aparentemente insuficientes. Estas características podrían haber contribuido a concentrar las tensiones en determinados puntos y favorecer la rotura localizada del pedal.
A pesar de ello, se trata de indicios preliminares y la investigación oficial deberá determinar ahora las circunstancias exactas en las que se produjeron las roturas, si existe un problema de diseño o fabricación y qué implicaciones puede tener el resultado de las pruebas para la seguridad del modelo. Por el momento, el comunicado oficial no confirma que exista un defecto generalizado ni establece que el vehículo incumpla la normativa vigente. Tampoco identifica responsabilidades ni anuncia una retirada de unidades del mercado.

