Tras su presentación a finales del pasado mes de agosto, BYD ha mostrado de forma oficial el interior de la tercera generación del Tang. Lu Tian, director general de la división de ventas de la serie Dynasty, ha difundido las imágenes con dos nuevos acabados interiores: Dune Beige y Amber Brown. El BYD Tang fue uno de los primeros SUV eléctricos de la compañía en llegar a Europa. Sus ventas nunca han sido especialmente notables, pero su evolución puede cambiar las reglas.
La llegada del Tang completa la familia de SUV de BYD en China junto al Tang L y al Da Tang de la serie 9, que ya arrasa en los concesionarios al recibir más de 150.000 pedidos. Diversas fuentes aseguran que los de Shenzhen podrían cambiar la denominación del Tang para el extranjero, pasando a denominarse Atto 8 o Sealion 8. De esta forma, BYD tendría una gama más fluida en cuanto a nombres.
Un SUV de más de cinco metros

El Tang de tercera generación aumenta significativamente sus medidas hasta alcanzar los 5.045 mm de largo, 1.980 mm de ancho y 1.760 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.950 mm. Los clientes podrán elegir llantas de 20 o 21 pulgadas. El frontal sigue la evolución del lenguaje de diseño Dynasty, con una barra LED que ocupa todo el ancho y entradas de aire. En el perfil destacan el techo flotante y los tiradores semiocultos.
¿Qué esconde bajo el capó?
Bajo la carrocería se integra un único motor eléctrico (TZ205QYD) capaz de desarrollar 408 caballos de potencia, suficiente para alcanzar una velocidad punta de 250 km/h. La fuente no indica el par ni el tiempo de aceleración, así que son datos que habrá que esperar a conocer más adelante.

Como corresponde, el nuevo Tang usa baterías Blade de segunda generación, con dos capacidades: 88,682 kWh y 105,792 kWh. Según la configuración, las autonomías eléctricas homologadas en ciclo CLTC son de 730, 830 y 850 kilómetros, que equivalen a 591, 672 y 689 kilómetros según el protocolo de homologación europeo, WLTP. El coche admite además la tecnología de carga flash de BYD, lo que significa que puede recuperar del 10% al 70% de su autonomía en unos 5 minutos.
Para mejorar el comportamiento y el confort de marcha, el Tang incorpora el sistema DiSus-A de BYD, que incluye suspensión neumática de doble cámara y una función de lectura anticipada del firme. Su objetivo es que el vehículo se adapte con rapidez a los cambios en la carretera. En asistencia a la conducción, equipa el sistema God's Eye B.
Un habitáculo con techo panorámico y pantalla BMW

La gran novedad del día es el interior. La cabina estrena una pantalla Star Ring, al más puro estilo BMW y un techo panorámico de cristal. BYD ha empleado piel fina con costuras acolchadas en forma de rombos, y la iluminación ambiental recorre el salpicadero y los paneles de las puertas. A simple vista se ve un coche bien acabado, elegante y moderno, aunque en BYD no han querido dar detalles de tamaños o rendimiento de los paneles. Tampoco nada en cuanto a precios.
Con su habitual ritmo de trabajo, la empresa espera poder introducir las primeras unidades en la calle antes de que concluya el presente año. Como es lógico, BYD realizará las primeras entregas en China. En Europa no debemos esperarlo antes del primer semestre del curso que viene. En cuanto a precios, siguiendo la habitual estrategia de los de Shenzhen, el nuevo Tang, con más equipamiento, calidad y autonomía, costará apenas unos euros más que el actual, disponible por un mínimo de 70.000 euros sin ofertas o descuentos.