La expansión del coche eléctrico en Europa trae consigo, en términos generales, buenas noticias para el sector, pero la cara negativa es que está dejando atrás algunos estándares de carga que durante años fueron habituales, incluso cuando todavía hay miles de vehículos que dependen de ellos. InstaVolt ha roto una lanza a favor de estos al anunciar que ha decidido mantener el conector CHAdeMO en su red británica, incluso mientras buena parte de la industria abandona progresivamente esta tecnología en favor de CCS.
InstaVolt ya había anunciado en julio que todos sus emplazamientos existentes disponen tanto de conectores CCS como CHAdeMO y que los nuevos puntos que se encuentran en desarrollo también incorporarán este último. Ahora, la compañía ha reafirmado que no se trata de una medida temporal y que seguirán formando parte de su red de manera permanente, algo que justifica por la necesidad de dar servicio a los miles de vehículos compatibles que todavía circulan por las carreteras.

No dejar a los primeros coches eléctricos atrás
La decisión resulta chocante porque CHAdeMO está perdiendo terreno rápidamente en Europa ya que, aunque fue uno de los primeros sistemas de carga rápida utilizados de forma generalizada en los coches eléctricos y tuvo en Nissan a uno de sus principales impulsores, de un tiempo a esta parte los fabricantes han ido adoptando mayoritariamente el CCS, que se ha convertido en el estándar dominante para la carga rápida de corriente continua en Europa. El ejemplo paradigmático de ello es la propia Nissan, que también ha abandonado CHAdeMO en sus nuevos modelos europeos, como el actual Leaf.
El problema es que la desaparición progresiva de CHAdeMO de los coches nuevos no significa que los vehículos que ya lo utilizan hayan desaparecido también, muchos propietarios conservan sus coches durante años y necesitan seguir disponiendo de una red pública compatible. Es precisamente este argumento el que utiliza InstaVolt para defender su estrategia: la infraestructura no debería adaptarse exclusivamente a los vehículos que llegarán en los próximos años, sino también a los que ya están circulando y a los que todavía les queda bastante vida útil por delante.
Delvin Lane, director ejecutivo de InstaVolt, lo explica así: “Todas las estaciones de InstaVolt, tanto las existentes como las nuevas, cuentan con conectores CHAdeMO además de CCS. No se trata de una solución improvisada para dar continuidad a sistemas antiguos, sino de una decisión deliberada de apoyar el mercado de vehículos eléctricos de segunda mano. Un coche no deja de ser viable el día que el fabricante adopta un nuevo tipo de conector”.
Coexistencia entre distintas generaciones
La situación pone de manifiesto uno de los desafíos menos visibles de la expansión de la movilidad eléctrica: la coexistencia de diferentes generaciones de vehículos y estándares de carga. Mientras los nuevos modelos europeos utilizan mayoritariamente CCS, todavía existen vehículos equipados con CHAdeMO que necesitan acceder a cargadores rápidos durante sus desplazamientos de larga distancia.
Mantener ambos conectores permite que una misma estación pueda atender a una gama más amplia de automóviles, sin dejar de lado a los vehículos más antiguos, aunque muchos operadores no están optando por el camino. Muchos están concentrando sus inversiones en cargadores capaces de ofrecer cada vez más potencia y en infraestructuras diseñadas alrededor del estándar CCS. Es algo lógico, porque adapta la red a los coches actuales y a los que están por venir, que presumiblemente soportarán cada vez más potencias de carga, pero supone dejar de dar servicio al parque existente que solo sea compatible con estándares más antiguos.

