Parecía que Toyota nunca se iba a adentrar en los coches 100% eléctricos. Su clara y exitosa apuesta por los híbridos hacía pensar que el gigante japonés nunca daría el paso definitivo. Sin embargo, esta no ha sido la realidad. La marca nipona ha seguido su propio camino, sin prisa, y ha ido poco a poco: primero con el lanzamiento del bZ4X, que recientemente ha actualizado y está orientado a flotas y empresas, y ahora, con el CH-R+, su segundo eléctrico en España enfocado a clientes particulares que ya suma 2.000 reservas casi sin haberse anunciado, y que ya hemos tenido ocasión de probar.
Su nombre es conocido por todos (CH-R+), pero solo comparte denominación y concepto de diseño con el Toyota C-HR híbrido, ya que no comparten plataforma. Este nuevo modelo eléctrico se basa en la plataforma e-TNGA, específica para eléctricos y está diseñado desde cero, es decir, no es una adaptación. De hecho, como veremos más adelante, es más grande, tiene mayor distancia entre ejes y más espacio interior que el Toyota CH-R híbrido.

Todos los detalles del nuevo Toyota C-HR+
Si comenzamos por las medidas, el Toyota C-HR+ mide 4.530 mm de largo, 1.870 mm de ancho y 1.595 mm de alto, frente a los 4.362 mm, 1.832 mm y 1.564 mm del C-HR híbrido. También crece con claridad en distancia entre ejes, con 2.750 mm frente a 2.640 mm, y mejora el maletero, que pasa de 388 a 416 litros. En otras palabras, el C-HR+ no solo es la versión eléctrica del nombre, sino un coche más grande, con más distancia entre ejes y algo más capaz por espacio interior y carga.
Este CH-R+ llega al segmento de los SUV eléctricos con un diseño crossover, dos niveles de potencia y una autonomía que, en su versión de tracción delantera, alcanza los 607 kilómetros en ciclo WLTP. Hay dos versiones, el Advance 250 de 224 CV y culmina con el Spirit 350 AWD-i de 343 CV y tracción total.

El Advance 250 convierte en el punto de equilibrio de la gama por relación entre precio, potencia y autonomía. Cuenta con 224 CV, una velocidad máxima de 160 km/h, un 0 a 100 km/h en 7,4 segundos y, como decíamos, una autonomía homologada de hasta 607 kilómetros. Por encima, la variante Spirit 350 AWD-i eleva la potencia hasta 343 CV, acelera de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos, alcanza 180 km/h y homologa hasta 501 kilómetros de autonomía. En ambos casos, Toyota comercializará en España exclusivamente la batería grande, con 77 kWh brutos (72 kWh netos).
Uno de los apartados más importantes en este modelo es la carga. El Toyota C-HR+ Electric admite hasta 150 kW en corriente continua y, según la propia marca, puede pasar del 10 al 80% en 28 minutos, siempre y cuando se cumplan las condiciones óptimas. En corriente alterna, el Advance equipa un cargador de a bordo de 11 kW y el Spirit sube hasta 22 kW. Toyota estima así menos de seis horas y media para pasar del 10 al 100% en el Advance y menos de tres horas y media en el Spirit. A ello suma el preacondicionamiento térmico de la batería, que puede activarse manualmente, programarse o entrar en funcionamiento de forma automática mediante el planificador de rutas EV.
Probamos el Toyota CH-R+ Advance 250
En Híbridos y Eléctricos ya hemos probado la versión de acceso al nuevo Toyota CH-R+, el Advance 250, que, por otro lado, ofrece la mayor autonomía. Ponernos al volante de un coche eléctrico de la marca japonesa es siempre interesante, ya que la firma nipona es líder de ventas de forma destacada en España. Eso sí, gracias a sus modelos híbridos, no a los eléctricos puros.

Lógicamente, en un primer término llama la atención el parecido visual de este CH-R+ Electric con el Toyota CH-R híbrido. Una vez que nos montamos en el interior encontramos un cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas que luce en una posición sobreelevada, de modo que tenemos que llevar el volante en una posición baja para no tapar la información del cuadro. Esta se complementa con la pantalla central de 14 pulgadas con la que es posible controlar el sistema de infoentretenimiento y más funciones del coche.
En el volante hay multitud de botones para gestionar distintos apartados y, bajo la pantalla central, también encontramos una ruleta física para controlar el sonido. Debajo de la consola central está ubicado el cambio y hay otros botones que permiten activar el freno de mano, poner el modo Eco o, incluso, seleccionar el modo Snow, entre otros. Pese a ser el acabado más bajo, Advance cuenta de serie con elementos interesantes como climatizador bizona con bomba de calor, asientos delanteros calefactables, volante calefactable y acceso y arranque sin llave.

Los asientos, con tapicería oscura de tela y cuero sintético, nos han resultado cómodos y ofrecen una buena sujeción lateral. El espacio en las plazas delanteras es correcto, una tendencia que se repite en las traseras. De hecho, el CH-R híbrido se caracterizaba por unas ventanillas traseras pequeñas, de modo que la habitabilidad era algo angosta, especialmente en su primera generación. Sin embargo, en este CH-R+ no hemos tenido esa sensación, ya que las ventanillas son más cuadradas y amplias.
En dichas plazas traseras, el espacio es correcto, con sitio suficiente para las rodillas o cabeza hacia el techo, al menos para una persona de 1,70 metros de altura. Por tanto, la percepción que extraemos del nuevo coche eléctrico de Toyota es que el espacio está muy bien optimizado y permite desplazarse a cuatro adultos sin problema, o cinco si son de poca talla o el trayecto no es excesivamente largo.

Una vez que nos ponemos en marcha, es fácil habituarse al puesto de conducción y encontrar la posición idónea. Como buen eléctrico destaca su suavidad en marcha, al igual que llama la atención la buena insonorización del habitáculo. Realmente, este CH-R+ ofrece una conducción confortable, ya que la suspensión tiene un tarado óptimo, la dirección es correcta y los frenos ofrecen un comportamiento bueno. De hecho, no tenemos esa sensación esponjosa en el primer término del pedal del freno que sí hay en otros coches eléctricos de la competencia.
Hay tres modos de conducción (Eco, Normal y Sport) que, lógicamente, cambian la entrega de potencia o la dureza de la dirección. Además, hay cuatro niveles de frenada regenerativa que podemos controlar bajo las levas del volante. Al variar la intensidad en ciudad podemos llegar a realizar una conducción sin tocar el freno, ya que no hay mucha diferencia entre los primeros niveles, pero el más alto sí ofrece una gran retención, casi como si se tratase del modo One-Pedal.

En cuanto a las prestanciones, este CH-R+ Advance 250 acelera de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos, una cifra correcta, aunque en la conducción real parece más rápido. Porque, aunque entrega la potencia de forma lineal, el 0 a 50 km/h se percibe veloz, de modo que salir de una rotonda con velocidad o hacer un adelantamiento ágil se convierte en una tarea sencilla.
Respecto a su consumo, esta versión homologa 13,4 kWh/100 km en el Advance 250 de tracción delantera y 15,7 kWh/100 km en el Spirit 350 AWD-i. En nuestra prueba el consumo fue algo superior, moviéndose de media en torno a los 16-17 kWh/100 km, sin embargo, si extraemos la percepción de que es posible lograr gastos muy contenidos con este coche eléctrico.

En el apartado de seguridad, la marca japonesa pone el foco en la última evolución de Toyota Safety Sense y en una dotación muy completa para un modelo de este tamaño. El C-HR+ Electric incluye ocho airbags, entre ellos airbag central delantero y airbag de rodillas para el conductor, además de detección de motoristas, tráfico en sentido contrario e intersecciones, control de crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril, asistente de salida segura, frenado de asistencia al aparcamiento y, según acabado, alerta de tráfico cruzado frontal, asistente de cambio de carril y cámara de visión 360 grados.
Garantía y precios
Toyota diferencia entre la garantía legal hasta 100.000 kilómetros, la cobertura de componentes eléctricos hasta 100.000 kilómetros, la garantía comercial de la batería hasta 160.000 kilómetros y el programa Toyota Battery Care, que puede llegar hasta 1.000.000 de kilómetros de garantía en la batería. El único condicionante que la marca pone es que todas las revisiones del coche se pasen en los servicios oficiales y, automáticamente, el cliente dispondrá de ese 1.000.000 de kilómetros de garantía.

Toyota fija el precio al contado con descuento de marca en 35.375 euros para el Advance 250 y en 42.425 euros para el Spirit 350 AWD-i. A partir de ahí con el Programa Auto+ que la marca aporta (-3.375 euros), la deducción de IRPF (-3.000 euros) y el descuento por CAE (-1.000 euros), el precio final puede quedarse en 28.000 euros para el Advance y en 35.500 euros para el Spirit.
Como complemento al lanzamiento, Toyota apoyará la carga doméstica con una alianza con Repsol que incluye un cargador V2C Trydan por 1.995 euros de PVP, con opción trifásica por 200 euros más, hasta 80 metros de instalación incluidos, garantía de tres años, gestión del MOVES, 300 euros de descuento en la factura de luz de Repsol y 120 euros de saldo en Waylet.