La nueva variante eléctrica del BMW M3 será una de las propuestas más ambiciosas jamás creadas por el fabricante alemán. Basado en la plataforma Neue Klasse, este modelo contará con cuatro motores eléctricos, uno por cada rueda, lo que permitirá una gestión del par extremadamente precisa.
Con una potencia cercana a los 1.000 CV, el objetivo no es solo acelerar más rápido, sino ofrecer un nivel de control, estabilidad y dinamismo sin precedentes en la gama M. Desde la marca insisten en que el carácter del BMW M3 original seguirá intacto: sensaciones al volante, conexión con la carretera y máxima precisión.
El gasolina no desaparece: habrá dos BMW M3 “gemelos”

Lejos de abandonar el motor térmico, BMW seguirá apostando por éste. El nuevo M3 de combustión evolucionará sobre la conocida plataforma CLAR, adaptándose al nuevo lenguaje de diseño de la marca.
La estrategia es clara: ofrecer dos versiones del mismo modelo para públicos distintos. Por un lado, conductores más abiertos a la electrificación; por otro, los puristas que siguen prefiriendo el motor de combustión.
Según la propia compañía, ambos modelos serán “gemelos” en concepto, aunque con diferencias técnicas y de diseño.
Mismo precio: la clave para convencer

Uno de los anuncios más importantes es que el BMW M3 eléctrico y el de gasolina “en cuanto a precios, son bastante similares”, tal y como ha recogido Autocar de las declaraciones de Sylvia Neubauer, directora de ventas de BMW M. Esto supone un cambio relevante en el mercado, donde los eléctricos de altas prestaciones suelen ser más caros.
Con esta decisión, BMW elimina una barrera clave: el coste. El cliente podrá elegir entre eléctrico o gasolina sin que el precio sea el factor determinante, algo poco habitual en el segmento prémium.
Convencer al conductor tradicional, el gran reto
Desde BMW reconocen que no todos los clientes darán el salto al eléctrico. Por eso, la marca planea organizar eventos y pruebas para que los usuarios experimenten directamente el rendimiento del nuevo BMW M3 eléctrico o BMW iM3.
El objetivo es claro: demostrar que un deportivo eléctrico puede estar a la altura, o incluso superar, a uno de combustión en términos de sensaciones. Eso sí, la marca tiene claro que “los fanáticos acérrimos de la gasolina que se quedarán con un vehículo de combustión interna para siempre”.
Un símbolo de la transición del automóvil
El nuevo BMW M3 representa mucho más que una evolución de modelo. Es el reflejo de una industria en plena transformación, donde la electrificación avanza sin eliminar de golpe las tecnologías tradicionales.
BMW apuesta por una transición gradual, ofreciendo libertad de elección y manteniendo su identidad deportiva intacta. En este contexto, el M3 se convierte en un icono de una nueva era donde convivirán distintas formas de entender la conducción.