Los robos por distracción siguen evolucionando y recurren a objetos cotidianos para sorprender a los conductores.
Uno de los métodos que más se está difundiendo durante el verano es el conocido como timo de la botella en la rueda, una técnica que busca que el propietario del vehículo abandone el coche durante unos segundos para facilitar el robo de objetos de valor o incluso del propio automóvil.

Cómo funciona el engaño
El fraude suele aparecer en zonas con gran afluencia de vehículos, como aparcamientos próximos a playas, centros comerciales, áreas de descanso o estaciones de servicio, donde resulta más sencillo pasar desapercibido entre el movimiento de personas.
Los delincuentes colocan una botella de plástico entre el neumático y el paso de rueda, normalmente en la parte delantera del lado del acompañante. Esa ubicación no es casual: desde el asiento del conductor resulta difícil verla antes de iniciar la marcha.
Cuando el vehículo comienza a moverse, la botella queda atrapada y se aplasta, produciendo un fuerte crujido. Al escuchar un ruido inesperado, muchos conductores detienen el coche y bajan inmediatamente para comprobar el origen del problema.
Ese breve instante es el que aprovechan los ladrones. Si el vehículo permanece abierto o con el motor en marcha, pueden sustraer bolsos, teléfonos móviles, ordenadores, mochilas o cualquier objeto de valor. En algunos casos, incluso pueden llevarse el propio coche si las llaves permanecen en el interior.
Existe una modalidad diferente que utiliza también una botella de plástico, pero con un objetivo distinto. Algunos delincuentes introducen en ella clavos, tornillos u otros elementos punzantes para que, al ser pisada accidentalmente, el neumático resulte dañado.
La víctima continúa circulando hasta detectar el pinchazo y se detiene para cambiar la rueda o utilizar el kit reparapinchazos. Es entonces cuando los delincuentes aprovechan la situación para ofrecer una supuesta ayuda mientras sustraen pertenencias del vehículo.
Cómo protegerse
La mejor defensa pasa por mantener la calma y evitar actuar impulsivamente.
Si se escucha un ruido extraño al iniciar la marcha:
- No abandonar el vehículo de forma inmediata.
- Buscar un lugar seguro y con presencia de otras personas antes de detenerse.
- Apagar el motor, retirar las llaves y cerrar el coche siempre que sea necesario bajar.
- No dejar bolsos, móviles o documentación visibles en el habitáculo.
- Si se sospecha de un intento de robo o se detecta la presencia de personas vigilando el vehículo, avisar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Los expertos en seguridad recuerdan que la mayoría de estos robos se basan en la sorpresa y en provocar una reacción automática del conductor. Reducir ese factor de improvisación disminuye considerablemente las posibilidades de convertirse en víctima.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta. Revisar el entorno antes de subir al coche, mantener el vehículo cerrado cuando se abandona, aunque solo sea durante unos segundos, y desconfiar de incidencias aparentemente casuales son medidas sencillas que pueden evitar tanto el robo de pertenencias como la pérdida del propio automóvil.