Mientras gran parte del debate sobre los vehículos eléctricos en Europa gira en torno a la velocidad de carga rápida y la autonomía de las baterías, en China se está consolidando una solución alternativa que está batiendo récords prácticamente cada día: el sistema de intercambio de baterías de Nio.
Durante el periodo de mayor desplazamiento de viajeros en el país por las celebraciones del Año Nuevo Lunar de 2026, este sistema ha demostrado su capacidad operativa al registrar cifras nunca antes vistas, alcanzando 175.976 intercambios de batería en un solo día, prácticamente superando el umbral de una batería intercambiada cada 0,5 segundos a lo largo de toda su red nacional.

Cuatro récords en días consecutivos
Este impresionante volumen de intercambio se produjo el 21 de febrero de 2026, el quinto día de las vacaciones del Festival de Primavera, como se conoce en China al Año Nuevo Lunar, marcando un nuevo récord por cuarto día consecutivo. En los días previos también se habían establecido máximos históricos: 158.290 intercambios el 18 de febrero, 165.898 el 19 de febrero y 170.305 el 20 de febrero.
La idea detrás de esta tecnología es sencilla y, sobre el papel, bastante útil, pero no ha calado en Europa: en lugar de detenerse durante un periodo más o menos largo para recargar la batería de un coche eléctrico, el conductor entra a una estación automatizada de intercambio de baterías y, en cuestión de minutos, la descargada se extrae y se sustituye por una completamente cargada. Esta solución elimina prácticamente los tiempos de espera y se postula como una alternativa a la recarga tradicional especialmente interesante cuando se van a realizar viajes largos.
El principal problema de esta tecnología es que hay que apostar por ella, cosa que no se ha hecho en Europa. Nio, con una red extensísima de estaciones de intercambio, cuenta con la infraestructura necesaria como para cubrir un mercado tan grande como China y, estando en las carreteras un gran número de vehículos compatibles con este sistema, se puede rentabilizar. Otro escollo es el de superar la mentalidad de las baterías en propiedad para que sean solo de alquiler, algo que ya intentó alguna marca en este continente (como Renault) y que no tuvo demasiada aceptación.
Más de 100 millones de intercambios totales
Además de la cifra récord, este periodo festivo ha coincidido con otro hito importante para Nio: alcanzar los 100 millones de intercambios acumulados desde que inauguró su primera estación de intercambio en 2018. En aquel momento, las estaciones eran mucho más rudimentarias, con una capacidad de almacenamiento mínima comparada con la actualidad (apenas para cuatro o cinco baterías) y un tiempo de intercambio mucho mayor que ahora (entre cuatro y cinco minutos), además de que requerían la asistencia manual para posicionar los vehículos, algo que actualmente está completamente automatizado.
Tras casi ocho años de desarrollo e inversiones, Nio ha evolucionado sus estaciones hasta la cuarta generación, reduciendo el tiempo de intercambio a 2 minutos y 24 segundos de media y ampliando la capacidad del compartimento hasta 23 baterías, con una capacidad diaria de servicio de hasta 480 intercambios por estación.
Además, por infraestructura, la compañía es la clara dominadora de esta tecnología en solitario: en China ha instalado más de 8.600 puntos de recarga y estaciones de intercambio, de los cuales más de 3.700 son estaciones dedicadas al intercambio de baterías, más de 1.000 están ubicadas estratégicamente a lo largo de autopistas y cubren un total de 550 ciudades. La empresa no se detiene ahí: para 2026 pretende comenzar la construcción a gran escala de estaciones de quinta generación, con el objetivo de añadir 1.000 nuevas.

