El futuro del cambio manual en los coches deportivos parece cada vez más incierto, pero en Ford Motor Company tienen claro que uno de sus modelos más emblemáticos seguirá apostando por esta tecnología. El consejero delegado de la compañía, Jim Farley, ha dejado claro que el Ford Mustang seguirá ofreciendo cambio manual, incluso cuando muchos fabricantes están abandonando este tipo de transmisiones.
Farley hizo estas declaraciones durante el fin de semana de debut de la colaboración entre Ford y Red Bull Racing en la Fórmula 1, reafirmando el compromiso de la marca con los conductores más entusiastas.
Un símbolo que Ford no quiere perder

El directivo fue especialmente contundente al referirse al futuro del cambio manual en el Ford Mustang. Según explicó, esta característica forma parte esencial de la identidad del modelo y no desaparecerá fácilmente. “Nos lo tendrán que quitar de nuestras manos frías y muertas”, afirmó Farley, dejando claro que la compañía no tiene intención de renunciar a una de las señas de identidad del deportivo.
La decisión contrasta con la tendencia general del sector del automóvil, donde cada vez más fabricantes están abandonando las cajas de cambio manuales. Las normativas de emisiones más estrictas, el desarrollo de transmisiones automáticas más eficientes y los cambios en las preferencias de los consumidores han provocado que muchas marcas eliminen el pedal de embrague de sus catálogos.
Cada vez menos coches con cambio manual
En los últimos años, incluso los fabricantes de deportivos han ido sustituyendo las transmisiones manuales por sistemas automáticos o de doble embrague, que ofrecen cambios de marcha más rápidos y mejores cifras de aceleración.

Firmas como BMW han reconocido recientemente que mantener el desarrollo de transmisiones manuales es cada vez más complejo debido a los requisitos técnicos y regulatorios actuales. Aun así, el Ford Mustang sigue siendo una excepción dentro del mercado.
El Mustang mantiene la esencia de conducción
La última generación del Ford Mustang todavía ofrece una caja manual de seis velocidades en versiones como el Ford Mustang GT con motor V8. Para Ford, mantener esta opción no es solo una cuestión técnica, sino también emocional.
El cambio manual obliga al conductor a participar activamente en la conducción, algo que muchos aficionados consideran parte esencial de la experiencia al volante. Esta interacción directa entre coche y conductor es uno de los elementos que han convertido al Mustang en un icono desde su lanzamiento en 1964.
La demanda sigue siendo suficiente
A pesar de que la mayoría de los coches nuevos se venden con transmisiones automáticas, Ford asegura que todavía existe una demanda significativa de Mustang con cambio manual. Esto ha sido clave para que la marca decida seguir invirtiendo en su desarrollo y homologación, un proceso cada vez más costoso debido a las exigencias regulatorias.
Farley resumió la filosofía de la compañía con una frase que refleja la estrategia de Ford en sus modelos más emocionales: “No fabricamos coches aburridos”. Para el fabricante estadounidense, mantener el cambio manual en el Mustang es una forma de preservar la conexión con los conductores que buscan una experiencia de conducción más pura.