Las vías del tren podrían convertirse en uno de los lugares más llamativos para instalar paneles solares sin ocupar terrenos agrícolas ni espacios naturales. Lo que hace apenas unos años parecía una idea difícil de llevar a la práctica acaba de superar una importante prueba en Suiza, donde un proyecto piloto ha demostrado que es posible generar electricidad aprovechando el espacio entre los raíles sin interferir con la circulación ferroviaria. Los primeros resultados están siendo tan positivos que ya han despertado el interés de otros países europeos.
El proyecto ha sido desarrollado por la empresa suiza Sun-Ways, que hace algo más de un año instaló paneles fotovoltaicos desmontables en un tramo de 100 metros de una línea ferroviaria en la localidad de Buttes. Desde entonces, la instalación ha permanecido en funcionamiento mientras los trenes continuaban circulando con total normalidad sobre ella, permitiendo comprobar tanto su resistencia como su capacidad de generación eléctrica en condiciones reales.

11.000 trenes ya han pasado por encima de estos paneles
El dato más llamativo del proyecto es que ya han circulado más de 11.000 trenes sobre los paneles solares sin que se hayan registrado problemas de estabilidad ni incidencias relacionadas con la seguridad ferroviaria. Según el fundador de la compañía Sun-Ways, Joseph Scuderi, el sistema ha cumplido los objetivos previstos tanto desde el punto de vista de la producción eléctrica como de la compatibilidad con el tráfico ferroviario.
La instalación está formada por 48 paneles fotovoltaicos de 380 W colocados entre los raíles mediante un sistema que permite retirarlos rápidamente cuando es necesario realizar trabajos de mantenimiento en la infraestructura. Precisamente esa capacidad de desmontaje era uno de los principales desafíos del proyecto, ya que las vías ferroviarias requieren inspecciones y reparaciones periódicas que no pueden verse obstaculizadas por una instalación fija.
Durante este primer año de funcionamiento, estos paneles han generado alrededor de 16.000 kWh de electricidad, energía que se inyecta directamente en la red eléctrica local. Aunque se trata de una producción modesta, suficiente para abastecer el consumo anual de tres o cuatro hogares, el verdadero interés del proyecto reside en su potencial para ser replicado a gran escala.

Vistas a ampliar los servicios con esta tecnología
Sun-Ways calcula que buena parte de la red ferroviaria suiza podría aprovecharse para producir electricidad renovable de esta manera. Excluyendo túneles y tramos con poca exposición solar, la compañía estima que sería posible generar hasta 1 TWh de electricidad al año, aproximadamente un 2% del consumo eléctrico del país. Todo ello sin ocupar nuevos terrenos y utilizando una infraestructura que ya existe.
Otro aspecto interesante es la rapidez con la que pueden instalarse estos paneles. La empresa ha desarrollado, junto al especialista ferroviario Scheuchzer, una máquina capaz de colocar hasta 300 metros de paneles por hora, automatizando prácticamente todo el proceso y reduciendo de forma considerable los costes de despliegue. Además, las pruebas han revelado una ventaja inesperada: el paso de los trenes genera una corriente de aire suficiente para eliminar gran parte del polvo acumulado sobre los paneles, reduciendo así las necesidades de limpieza.
Otros países de la UE ya lo quieren en sus vías
El éxito inicial del proyecto ha llamado la atención de otros operadores ferroviarios. La compañía francesa SNCF ya colabora con Sun-Ways para estudiar el comportamiento de esta tecnología y evaluar aspectos como su impacto sobre el mantenimiento de las vías, la durabilidad de los paneles o la facilidad de acceso para las labores de conservación. El programa de pruebas en Suiza continuará hasta 2028 antes de decidir una posible implantación a mayor escala.
Aunque todavía quedan años de ensayos antes de que esta solución pueda extenderse de forma masiva, los primeros resultados invitan al optimismo. En un momento en el que cada vez resulta más complicado encontrar espacio para nuevas plantas solares, aprovechar los miles de kilómetros de vías ferroviarias existentes podría convertirse en una alternativa muy interesante para aumentar la producción de energía renovable sin modificar el paisaje ni competir con otros usos del suelo.