Noruega prepara una de las obras de ingeniería más singulares de Europa. No será un túnel para coches, trenes o peatones, sino una infraestructura diseñada específicamente para que los barcos puedan atravesar una montaña en lugar de rodearla por mar, una solución inédita a esta escala que busca mejorar la seguridad y la regularidad del tráfico marítimo.
El proyecto se llama Stad Ship Tunnel y estará situado en la península de Stad, una de las zonas marítimas más expuestas de la costa occidental noruega. Allí, el viento, el oleaje y las corrientes pueden complicar considerablemente la navegación y provocar retrasos, por lo que las autoridades llevan años estudiando una alternativa que permita evitar el paso exterior.
La solución elegida consiste en excavar directamente la montaña y crear una vía navegable interior. La Administración Costera de Noruega presenta el Stad Ship Tunnel como el primer túnel naval a gran escala del mundo, con una galería excavada de unos 1.700 metros y una infraestructura total que alcanzará aproximadamente 2,2 kilómetros contando los accesos situados en ambos extremos.

Un agujero de 50 metros de altura dentro de una montaña
Las dimensiones ayudan a entender la magnitud del proyecto. El túnel tendrá unos 50 metros de altura total, 36 metros de anchura y una altura libre sobre la superficie del agua cercana a los 33 metros, suficiente para permitir el paso de embarcaciones costeras de gran tamaño utilizadas en las rutas marítimas noruegas.
Su sección transversal alcanzará aproximadamente 1.661 metros cuadrados, por lo que la excavación se parecerá más a abrir una enorme cavidad dentro de la montaña que a construir un túnel convencional. El objetivo es que los barcos puedan navegar por su interior con suficiente margen de seguridad y sin depender de unas condiciones meteorológicas favorables en el exterior.
Para crear esta galería será necesario retirar alrededor de 3 millones de metros cúbicos de roca sólida. Una vez excavado y fragmentado ese material, el volumen resultante será considerablemente mayor, hasta el punto de que las autoridades noruegas lo comparan con cientos de miles de cargas de camión.
El túnel conectará Kjødepollen, en Vanylvsfjorden, con Moldefjorden, cerca de Selje. En la práctica, los barcos podrán entrar por uno de los lados de la península, navegar durante 1,7 kilómetros bajo la montaña y aparecer directamente en el otro fiordo sin tener que bordear Stadlandet por mar abierto.
El objetivo es evitar el mal tiempo
A diferencia de muchas grandes infraestructuras de transporte, el Stad Ship Tunnel no nace principalmente para reducir kilómetros ni para recortar de forma espectacular el tiempo de viaje. Su razón de ser es ofrecer una alternativa más segura y predecible frente a un tramo marítimo especialmente expuesto a temporales.
Stadhavet está considerado uno de los puntos más complicados de la costa noruega debido a la combinación de mar abierto, oleaje, viento y cambios meteorológicos rápidos. Estas condiciones pueden obligar a los barcos a esperar, modificar sus horarios o afrontar una navegación considerablemente más incómoda y peligrosa.

Con el nuevo túnel, determinadas embarcaciones podrán evitar completamente esa zona incluso cuando las condiciones exteriores sean adversas. La infraestructura pretende mejorar así la seguridad, pero también la regularidad de servicios de pasajeros, mercancías y otras operaciones marítimas que dependen de una ruta costera especialmente importante para Noruega.
El país espera además que la infraestructura pueda beneficiar al turismo y a determinadas actividades económicas ligadas al transporte marítimo. Aun así, la prioridad seguirá siendo reducir la dependencia de un tramo de costa donde las condiciones meteorológicas pueden cambiar con rapidez y afectar directamente a la navegación.
Una obra de más de 8.500 millones de coronas
El proyecto cuenta con un presupuesto aprobado de alrededor de 8.588 millones de coronas noruegas, impuestos incluidos. La construcción principal ha sido adjudicada a AF Gruppen mediante un contrato de unos 5.600 millones de coronas antes de impuestos, después de un proceso competitivo en el que participaron varias empresas.
AF Gruppen será responsable tanto del diseño detallado como de la ejecución de la obra. El calendario oficial contempla el comienzo de los trabajos principales en 2027 y un periodo de construcción de aproximadamente cinco años, siempre que no se produzcan retrasos relevantes durante la excavación.

Los trabajos preparatorios ya han comenzado sobre el terreno. Antes de empezar a perforar la montaña es necesario retirar edificios, preparar accesos, acondicionar las zonas de obra y organizar la logística necesaria para mover millones de toneladas de material durante los próximos años.
La excavación será uno de los elementos más complejos de todo el proyecto, ya que será necesario trabajar desde ambos extremos de la montaña y controlar cuidadosamente la geometría de una galería mucho más ancha y alta que la mayoría de los túneles destinados a carretera o ferrocarril.
El primer gran túnel pensado para que pasen barcos
Lo que convierte al Stad Ship Tunnel en una infraestructura especialmente llamativa es que no se trata de ampliar un canal existente ni de proteger una ruta marítima con diques. Noruega va a excavar literalmente una montaña para crear una nueva vía navegable completamente cubierta.
El resultado será una imagen difícil de confundir con cualquier otra obra: barcos de gran tamaño aproximándose a una enorme abertura excavada en la roca, entrando en la montaña y desapareciendo durante más de un kilómetro antes de volver a salir al mar por el extremo opuesto.
El proyecto llevaba años siendo estudiado y llegó incluso a atravesar periodos de incertidumbre presupuestaria. Sin embargo, la financiación quedó finalmente asegurada y la Administración Costera noruega pudo continuar con la contratación y con la preparación necesaria para iniciar definitivamente la construcción.
Con el contrato principal adjudicado y los primeros trabajos ya en marcha, el Stad Ship Tunnel ha dejado de ser simplemente una idea de ingeniería. Noruega se dispone a crear una infraestructura de 1,7 kilómetros que permitirá a los barcos hacer algo hasta ahora mucho más asociado a coches y trenes: atravesar directamente una montaña.
