La descarbonización del transporte pesado es clave para reducir las emisiones contaminantes derivadas de la movilidad. No solo en carretera, también especialmente dentro de las ciudades, que es el entorno en el que los gobiernos europeos están haciendo especial hincapié en el aire limpio. En esta situación, los autobuses urbanos tienen un papel muy importante y Daimler Buses acaba de presentar su nuevo ecosistema de baterías y cargadores para sus modelos, algo que, según la marca, supondrá un antes y un después.
Markus Fischer, Jefe de Ventas para autoridades públicas y operadores de transporte público en Alemania en la compañía, se ha mostrado muy seguro con que el camino para este tipo de vehículos es el de las cero emisiones: “En mayo de 2029, cambiaremos el sistema de autobuses urbanos. En ese momento, se retirará gradualmente el último autobús diésel y el transporte público será completamente eléctrico”.

Las cuatro características que debe cumplir una batería
Cree que la tecnología está ya lo suficiente madura para dar este paso, especialmente con la llegada de su nueva batería NMC4, que tiene una mayor capacidad, ofrece más autonomía y también da un salto en términos de potencia y velocidad de carga.
Al preguntarle sobre cuáles son las características que debe cumplir una batería para un autobús urbano, Fischer se explaya, detallando cuatro elementos que debe tener a cierto nivel para ser una opción interesante.
“En primer lugar, su capacidad. Necesitamos alcanzar los 300 kilómetros de autonomía. Esto nos permite cubrir entre el 90 y el 95 % de los ciclos de servicio, es decir, las rutas que requieren los operadores de transporte público. El segundo punto, igualmente importante, es la densidad energética. Combinada con un peso reducido, esto nos permite transportar un gran número de pasajeros en el vehículo”, explica.
“El tercer punto es el rendimiento de la carga. Debemos ser cuidadosos en este aspecto. Ya contamos con un proceso muy suave de hasta 150 kilovatios, pero con la nueva tecnología ahora alcanzamos los 300 kW con carga de oportunidad. Esto nos ayudará sin comprometer la vida útil de la batería. Y el cuarto punto es la vida útil propiamente dicha. [La batería] debe durar toda la vida útil del vehículo, es decir, al menos diez años, y también lo conseguimos”, añade.
Operar de manera óptima en todo tipo de condiciones
Aunque la función de Fischer se centre en el mercado alemán, sus modelos están pensados para operar en toda Europa, lo que hace que tengan que lidiar con temperaturas de lo más variadas, incluyendo algunas extremas que son particularmente negativas para los vehículos eléctricos.
Es consciente de ello, admitiendo a Electrive que “sí, el rendimiento depende de la gestión térmica. Idealmente, la temperatura de funcionamiento de la batería debe mantenerse a 20 grados. Se ha invertido mucho tiempo en el desarrollo de esta tecnología en los últimos meses, y ese fue también el objetivo del análisis”.
Para asegurarse de que cumple en cualquier circunstancia, han puesto a prueba sus camiones urbanos eléctricos en circunstancias extremas: “Por supuesto, probamos exhaustivamente todos los componentes y el vehículo, incluyendo los sistemas de gestión térmica y de batería, antes de iniciar la producción en serie. Ya lo hemos hecho. Estuvimos en el Polo Norte durante el invierno y realizamos pruebas bajo esas condiciones climáticas. También estuvimos en el sur de España durante el verano, donde hizo muchísimo calor. Allí también, las condiciones climáticas se ajustaron para que el vehículo funcionara de forma óptima”.

