El proceso de electrificación de la flota de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid ha sufrido un frenazo inesperado. La licitación para adquirir 120 autobuses 100% eléctricos, valorada en 79,35 millones de euros (antes de IVA), ha quedado suspendida cautelarmente tras el recurso presentado por BYD Motors Iberia.
La compañía fue excluida del procedimiento por un motivo formal vinculado al uso de la plataforma electrónica de contratación. Ahora, el Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid deberá determinar si se trató de un error subsanable o de un incumplimiento que justifique su exclusión definitiva.
Una exclusión por cuestión administrativa

Según el acta de la mesa de contratación, la oferta de BYD no fue descartada por razones técnicas ni económicas, sino por una incidencia relacionada con la actualización del registro electrónico y la firma digital del apoderado.
La empresa sostiene que se trata de un defecto meramente burocrático que podía haberse corregido y ha solicitado la paralización del procedimiento hasta que se resuelva el fondo del asunto. Como consecuencia, el concurso queda en suspenso hasta que el Tribunal emita su resolución.
Este tipo de recursos suele resolverse en un plazo aproximado de uno a tres meses, lo que podría alterar el calendario previsto para la adjudicación y entrega de los vehículos.
Una gran flota de autobuses eléctricos a la espera

El contrato contempla la adquisición de 90 autobuses estándar eléctricos, divididos en dos lotes de 50 y 40 unidades, con un precio máximo de 615.000 euros por vehículo y un presupuesto conjunto de 55,3 millones de euros. A ello se suman 30 autobuses articulados eléctricos, con un precio máximo de 800.000 euros por unidad y un presupuesto total de 24 millones de euros.
Los pliegos exigen una autonomía mínima de 400 kilómetros para los modelos estándar y 320 kilómetros para los articulados. Además, incluyen criterios de sostenibilidad como el uso de materiales reciclados y la incorporación obligatoria de desfibriladores a bordo. Las entregas estaban previstas entre finales de 2026 y comienzos de 2027, plazos que ahora podrían verse comprometidos si el proceso se prolonga.
Impacto en la estrategia de descarbonización
La EMT opera actualmente 45 líneas completamente eléctricas y esta adjudicación es clave para avanzar en la retirada progresiva de autobuses diésel y mejorar frecuencias en corredores estratégicos.
Un retraso en la compra podría afectar tanto la planificación operativa como la ejecución presupuestaria del operador municipal en un momento en que las ciudades aceleran sus planes de descarbonización.
Un mercado cada vez más competitivo
El concurso cuenta con la participación de fabricantes europeos como Mercedes-Benz, Solaris o Irizar, en un contexto de creciente competencia donde los fabricantes chinos han ganado cuota en los últimos años.
BYD, que ya dispone de autobuses en servicio en Madrid tras adjudicaciones anteriores, defiende su derecho a seguir compitiendo en igualdad de condiciones. La decisión del Tribunal no solo determinará el futuro inmediato de este contrato, sino que también enviará una señal al mercado sobre la seguridad jurídica y la participación internacional en grandes proyectos públicos de electrificación urbana.