Antes incluso de haber entregado un solo camión Semi en Europa, Tesla ya está moviendo ficha para construir la infraestructura de carga que necesitará. Durante la feria IAA Transportation de Hannover, el responsable del programa Semi de la compañía presentó los planes de despliegue de la red Megacharger en el continente, con más de 100 puntos de carga previstos en una primera fase. Una vez más, Tesla creará su propia red de carga pública, esta vez para su primer camión eléctrico, el Tesla Semi.
El movimiento tiene su lógica. Sin puntos de carga rápida específicos para camiones, ningún operador de flotas se atreve a dar el salto al eléctrico en trayectos de larga distancia. Tesla lo sabe, y por eso ha decidido anunciar la infraestructura antes incluso de que el vehículo llegue a rodar comercialmente por Europa, algo previsto para 2027. Es la misma fórmula que implantó con los coches eléctricos y que tanto éxito le ha generado.
Más de 100 puntos, no necesariamente 100 estaciones

Según la información recopilada en Hannover, el despliegue inicial contempla más de 100 puntos de carga (stalls), cada uno capaz de entregar hasta 1,2 megavatios y de añadir un 60% de autonomía en 30 minutos. El mapa presentado concentra los marcadores en Reino Unido, Francia, los Países Bajos y Bélgica, Alemania, y un punto en el sur de Suecia. Conviene matizar la cifra: se habla de puntos de carga, no de estaciones, ya que una misma ubicación Megacharger puede dar servicio a más de un punto. Por ahora, Tesla no opera ningún Megacharger público en Europa, no ha confirmado la primera ubicación y no ha dado más fecha que el arranque de las entregas del Semi en 2027.
Dan Priestley, responsable del programa Semi de Tesla, detalló también la parte industrial durante el mismo evento. "Tenemos un plan de aumento de producción agresivo", explicó. "Esta fábrica crecerá y dará servicio a nuestra demanda inicial en Norteamérica y Europa. Tiene una capacidad de producción diseñada de 1.000 camiones por semana." Esa cifra equivale a unos 52.000 camiones al año, aunque Priestley también mencionó en la misma intervención una cifra anual de 50.000 unidades, por lo que ambas cifras se recogen tal cual las citó, sin intentar conciliarlas. La planta, situada junto a la Gigafactory de Nevada, comenzó a acelerar su producción a gran volumen en abril, y los primeros camiones para Europa saldrán precisamente de esa fábrica.
Una potencia por encima de lo que necesita el primer modelo

El dato de 1,2 MW por punto es el mismo que Tesla ya utiliza en Estados Unidos, pero las páginas europeas del Semi hablan de una potencia de carga de 800 kW para el propio camión, así que la red se está dimensionando por encima de la capacidad del modelo que llegará primero al continente. Ese margen sirve para dar servicio a varios puntos que comparten un mismo armario de carga y para futuras versiones de mayor autonomía que Tesla pueda añadir más adelante. El camión europeo será, de momento, una única versión de tracción sencilla y autonomía estándar, con 550 kilómetros de autonomía a 40 toneladas de peso, un consumo de energía de 1,0 kWh por kilómetro y un peso en vacío inferior a 9.100 kilogramos. Tesla no ha publicado ni el tamaño de batería ni el precio para el mercado europeo.
Una competencia que ya lleva ventaja sobre el terreno
La carga megavatio para camiones no es una novedad en Europa. Milence, la empresa conjunta formada por Daimler Truck, Traton y Volvo, opera ya la mayor red del continente, e Iberdrola también está instalando puntos de alta potencia. El Semi utiliza el conector estándar de siete pines del sistema de carga megavatio, lo que le permite cargar también en la infraestructura de otros operadores. Es decir, Tesla está construyendo una red propia para un camión que, en realidad, no la necesita en exclusiva para funcionar.