Más allá de sus coches y camiones -eléctricos o no-, una gran y desconocida parte del negocio mundial de Volvo es su división de operaciones mineras, donde comercializa desde brutales excavadoras a enormes camiones de transporte.
Pero, a diferencia de sus rivales chinos, Volvo no ha apostado todo a lo eléctrico -China quiere 100.000 camiones eléctricos para 2030-. En cambio, lo ha apostado a la ausencia del conductor en la cabina de sus vehículos… y le ha salido muy bien. Tanto que con 3.000.000 de toneladas, ya ha triplicado el objetivo que se marcó para su división de minería autónoma.
¿Sin conductor? 3.000.000 de toneladas en sólo 3 años
La división minera de vehículos sin conductor de Volvo se denomina Autona / earth y comenzó sus operaciones “en pruebas” en 2023, sirviendo sus primeras unidades de camiones convencionales de la serie FH pero también de minería y remolques de carga sin conductor a dos de las minas más importantes en Europas: Boliden Garpenberg en Suecia y Brønnøy Kalk en Noruega.
Su objetivo era transportar “un millón de toneladas” para 2025 con sus últimos vehículos autónomos. Pero la cosa se les ha ido de las manos y para bien. Si en 2025 ya cumplieron el citado objetivo, sólo medio año después del plazo previsto lo han triplicado: la semana pasada alcanzaron el hito de 3.000.000 de toneladas movidas por sus últimos camiones… sin conductor.
El auge de los vehículos autónomos -eléctricos o no- no tiene fin, ya que se ha demostrado que, sin conductor, estos resultan mucho más eficientes… y económicos.

Y es que, con soluciones como Volvo Autona / earth, que Volvo ofrece para clientes específicos -ofrece desde su fábrica de Säffle no sólo sus camiones y resto de vehículos sin conductor, sino también el software de gestión, la infraestructura necesaria para aplicarlo y el soporte operativo en el campo de operaciones-, las compañías mineras no sólo pueden ahorrar kilómetros recorridos y miles de litros de diésel consumidos.
También pueden ahorrar dinero gracias a una mayor coordinación de sus camiones y vehículos mineros o a la verificación en tiempo real del estado de éstos. Y, por supuesto, asimismo ahorran al poder mantener las operaciones 24 horas ininterrumpidamente… al no llevar estos camiones un conductor en su cabina.

Sin conductor, estos Volvo también aportan más seguridad
Y ojo, porque el hecho de no tener que contratar a un solo conductor no sólo ahorra dinero, sino que -le pese a quien le pese- también aporta mayor seguridad en un entorno tan peligroso y complicado como la minería industrial intensiva.
¿El motivo? Al no contar con ningún conductor, las operaciones eliminan también el fallo humano, que causa por cansancio o distracción la mayoría de los accidentes en este entorno.

