Si por algo se ha hecho famosa FIAT a lo largo de sus ya muchos años de historia es por crear algunos de los coches más pequeños, icónicos y funcionales de la historia, como el FIAT 500 o el FIAT Multipla. El último de ellos apareció por sorpresa en el Salón de París después de que la marca lo enseñara a principios de año en una única fotografía. Se llama FIAT Multiplina y resulta de la unión de dos conceptos clásicos actualizados a la era eléctrica. Sin embargo, hay un problema, no menor, con el Multiplina.
Desde aquella primera imagen lanzada a principios de año, el diseño ha evolucionado y el jefe de diseño de FIAT, François Leboine, asegura que ya está “cerca de la producción”. Pero queda un obstáculo serio por delante: el peso. Y en esta categoría, unos pocos kilos de más pueden dejar a un coche fuera de la ley. Estamos hablando de un microcoche eléctrico.
Un cuadriciclo con más potencia que el Topolino

El Multiplina no es un coche al uso. Es un cuadriciclo, así que debe cumplir con una normativa distinta a la de los turismos. Sus parientes más cercanos son, el Citroën Ami y el FIAT Topolino, pertenecientes a la categoría L6e. Eso limita su potencia a 8 CV y su velocidad máxima a 45 kilómetros por hora. El Multiplina, en cambio, se está desarrollando para la categoría L7e, que sube esos límites a 20 CV y 90 kilómetros por hora.
El gran reto: no pasar de 450 kilos

La normativa L7e fija un peso máximo en orden de marcha de solo 450 kilos. Son apenas 25 kilos más que lo que permite la L6e. El problema es que el Multiplina es, en esencia, un Ami alargado, y el Ami ya pesa 417 kilos según su ficha técnica. A eso hay que sumar dos asientos más, más metal en la estructura para un chasis más largo y una batería mayor para superar los 74 kilómetros de autonomía del Ami.
Con todo ello, el prototipo se pasa del límite. Leboine lo explica sin rodeos: “Si partes de un Topolino, le añades dos personas y alargas el chasis, inmediatamente aumentas el peso en todas las dimensiones. Rápidamente superas el límite”. Su receta recuerda a la de un coche de competición: “Si puedes hacer un agujero en una pieza, lo haces. Se trata de reducir, reducir y reducir”.
Entre el Topolino y el 500

FIAT ve en este modelo una pieza importante. Olivier François, anterior responsable de la marca, lo definió como “el eslabón perdido entre el Topolino y el coche urbano tradicional”. Por eso se colocará en la gama entre el Topolino y el FIAT 500.
Según François, el Multiplina demuestra que FIAT será la marca de Stellantis que apueste de verdad por la micromovilidad. Encaja con la estrategia de la casa italiana, centrada en coches pequeños y asequibles como el 500 y el Panda. En el otro extremo de la gama llegará el Grizzly, un SUV del segmento C que rivalizará con el Dacia Duster y será el modelo más grande de la marca.
Un guiño al 600 Multipla de 1956
El nombre de Multiplina proviene del 600 Multipla de 1956, al que FIAT llamó “el vehículo original para el transporte de personas”. Se fabricó hasta 1967 y se vendieron alrededor de 240.000 unidades. Medía 3,53 metros, pero cabían seis personas gracias a su forma cuadrada y a que el conductor iba sentado justo encima del eje delantero. El nuevo prototipo recuerda claramente a aquel modelo, con su silueta, el frontal vertical y los faros redondos. En tamaño, FIAT lo compara con el 500 de 1957, lo que lo dejaría en algo menos de tres metros de largo, frente a los 2,53 metros del Topolino.