La Unión Europea prepara un cambio profundo en las reglas del juego para la industria del automóvil eléctrico. La Comisión Europea ha presentado el Industrial Accelerator Act (Ley de Aceleración Industrial), una nueva propuesta legislativa que podría obligar a los fabricantes a demostrar que al menos el 70% del valor de los componentes de sus coches eléctricos procede de Europa si quieren beneficiarse plenamente del mercado comunitario y de los programas de apoyo público.
El objetivo de Bruselas es doble: proteger el tejido industrial europeo y evitar una dependencia excesiva de cadenas de suministro externas, especialmente en sectores estratégicos como las baterías, el acero o las tecnologías limpias. La iniciativa forma parte de la estrategia comunitaria para aumentar el peso de la industria manufacturera hasta el 20% del PIB europeo en la próxima década, frente al entorno actual del 14%.
Un requisito clave para los coches eléctricos vendidos en Europa

El punto central de la propuesta es la introducción de requisitos de contenido local en la cadena de valor de los vehículos eléctricos. Según el texto presentado por la Comisión, los fabricantes deberán acreditar que el 70% del valor de los componentes del vehículo se genera dentro de Europa. Solo así podrán acceder plenamente a incentivos públicos, subvenciones o programas industriales vinculados a la transición energética.
La medida busca frenar un modelo cada vez más habitual: fábricas situadas en Europa que se limitan al ensamblaje final de piezas fabricadas en China u otras partes de Asia. Con la nueva normativa, las marcas que quieran vender vehículos eléctricos en el mercado europeo deberán trasladar parte de su producción de alto valor añadido al continente.
Esto incluye elementos clave como:
- Fabricación de baterías
- Electrónica de potencia
- Componentes estructurales
- Sistemas de propulsión eléctrica
La normativa afectará especialmente a fabricantes extranjeros, en particular a las marcas chinas que están expandiendo su presencia en Europa.
Más condiciones para las inversiones extranjeras

El Industrial Accelerator Act también introduce nuevas reglas para las grandes inversiones extranjeras en sectores estratégicos.
Las empresas procedentes de países que concentren más del 40% de la capacidad mundial en una industria concreta, como las baterías para vehículos eléctricos o determinadas materias primas críticas, deberán cumplir requisitos adicionales si quieren invertir grandes cantidades en Europa.
En concreto, cuando la inversión supere los 100 millones de euros, las compañías tendrán que cumplir varias condiciones:
- Al menos el 50% de la plantilla deberá estar formada por trabajadores de la Unión Europea.
- Deberá existir transferencia real de conocimiento y tecnología hacia el ecosistema industrial europeo.
- El proyecto deberá contribuir al desarrollo de cadenas de suministro locales.
Con estas medidas, Bruselas pretende evitar que la inversión extranjera se limite a aprovechar el mercado europeo sin generar un impacto duradero en la economía del bloque.
Reciprocidad en el acceso a los mercados
La propuesta también introduce el principio de reciprocidad en la contratación pública.
Esto significa que las empresas de países que no ofrezcan acceso equivalente a sus mercados podrían ver limitada su participación en contratos públicos dentro de la Unión Europea. Por el contrario, los países que mantengan acuerdos internacionales de contratación pública seguirán teniendo acceso garantizado al mercado comunitario.
Una norma aún pendiente de aprobación
El Industrial Accelerator Act todavía no es ley. La propuesta deberá ahora ser negociada por el Parlamento Europeo y los Estados miembros, un proceso que podría prolongarse durante meses. Sin embargo, el mensaje de Bruselas es claro: la transición hacia el coche eléctrico debe reforzar la industria europea y no debilitarla.
Si finalmente se aprueba, esta normativa podría transformar la estrategia de muchos fabricantes internacionales y acelerar la creación de nuevas fábricas de baterías y componentes eléctricos dentro de Europa.