Elon Musk tiene muy claro cómo será el taxi autónomo de Tesla. Lo que no está tan claro es si podrá llamarse Cybercab

Cybercab y Robotaxi parecían los nombres naturales para el proyecto autónomo de Tesla, pero ambos han terminado chocando con problemas legales.

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El Tesla Cybercab está en un limbo legal que debe resolverse.
31/05/2026 14:30
Actualizado a 31/05/2026 14:30

Tesla tiene entre manos uno de los proyectos más importantes de su futuro, pero el problema no está ahora en la conducción autónoma ni en la tecnología del vehículo, está en otro frente algo más complicado. La compañía presentó el Cybercab en octubre de 2024 durante el evento ‘We, Robot’, pero no tenía completamente cerrado el registro de la marca antes de enseñarla públicamente.

Ese margen ha terminado generando una disputa con UniBev, una empresa francesa de bebidas que solicitó el registro del nombre Cybercab poco después de que Tesla lo hiciera público. El caso ha llegado a la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos, donde la solicitud de Tesla se ha visto frenada y la compañía acusa a UniBev de actuar de mala fe.

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El Tesla Cybercab no necesita volante ni pedales.

Una marca presentada antes de estar protegida

Sin dudas, el Cybercab fue uno de los grandes protagonistas del evento en el que Tesla mostró su visión del transporte autónomo. Se trata de un vehículo pensado para funcionar como taxi sin conductor, sin volante ni pedales, y con un papel clave dentro de la futura red de movilidad que Elon Musk lleva años anticipando.

El problema llegó después, y es que Tesla presentó la solicitud de marca ante la USPTO el 17 de octubre de 2024, varios días después de haber utilizado públicamente el nombre. Para entonces, ya existían obstáculos relacionados con registros similares y, más adelante, apareció el conflicto con UniBev, empresa que finalmente reclamó derechos sobre la denominación Cybercab.

Y ojo, que UniBev no es una empresa del sector del automóvil. Su actividad está ligada a las bebidas, pero en su solicitud planteó usos del nombre vinculados a vehículos como coches, barcos o aviones. Tesla sostiene que esa petición no responde a una intención real de uso, sino a un intento de bloquear o aprovecharse de una denominación ya asociada públicamente a su proyecto.

Tesla acusa a UniBev de ocupar la marca de mala fe

La respuesta de Tesla ha sido una oposición formal ante el organismo estadounidense encargado de resolver este tipo de disputas. En esa documentación, de más de 150 páginas según las informaciones publicadas, la compañía acusa a UniBev de actuar como un “bad-faith trademark squatter”, una figura que se suele utilizar para describir a quien registra una marca sin intención legítima de usarla.

El argumento principal de Tesla es que Cybercab encaja dentro de su familia de nombres vinculados a la marca Cyber, especialmente tras el lanzamiento del Cybertruck. Además, la compañía también defiende que UniBev no tiene trayectoria en la fabricación ni comercialización de vehículos, lo que debilitaría su posición si no puede demostrar un plan real para usar esa denominación.

Pero es importante saber que el hecho de haber llegado antes al registro no garantiza automáticamente una victoria. En este tipo de procedimientos también se analiza la buena fe, el uso previsto y la posible confusión con marcas ya conocidas. Aun así, el calendario puede jugar en contra de Tesla: el litigio podría alargarse hasta 2027, lo que mantendría en el aire la situación comercial del nombre durante bastante tiempo.

El problema también alcanza al Robovan

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El Tesla Robovan también tiene la misma situación legal que el Cybercab.

El caso del Cybercab se suma a otro frente abierto con el Robovan, el minibús autónomo que Tesla también mostró en el evento de 2024. Ese nombre ya estaba registrado previamente por Starship Technologies, una empresa estonia especializada en robots autónomos de reparto.

Tesla ha explorado alternativas como Robobus, Robus o Cyberbus, denominaciones que apuntan al mismo tipo de vehículo, pero que no tienen exactamente el mismo impacto comercial que Robovan. Por lo tanto, la situación deja una misma lectura en varios de sus productos: la compañía ha presentado conceptos muy llamativos y ambiciosos, pero algunos nombres clave no estaban jurídicamente despejados antes de salir al escenario donde se presentaron.

Si UniBev consigue mantener sus derechos sobre Cybercab en determinados mercados, Tesla podría verse obligada a negociar el uso de la marca o recurrir a otra denominación fuera de Estados Unidos. Por ahora, el vehículo sigue asociado públicamente a ese nombre, pero su encaje legal continúa sin estar cerrado al 100%.