Scout volvió a nacer como proyecto de marca hace alrededor de tres años. Apadrinado por el Grupo Volkswagen, la compañía histórica norteamericana volvía así a la vida tras décadas de inactividad empresarial. El objetivo era volver a sus orígenes de coches todoterrenos pero con el impulso y tecnología actual, basada en la electrificación. El diseño y concepción gustó mucho en su presentación. Lo que no está gustando tanto es lo que ha venido después.
El ansiado relanzamiento de Scout se está convirtiendo en un camino empedrado. No está siendo fácil para nadie situado alrededor de la renacida compañía. Durante su presentación se dejó entrever que el lanzamiento comercial podría llegar a ser una realidad en torno al año 2026 o 2027. Ahora sabemos que no será así.

Scout sigue retrasando el proyecto y enfadando a los entusiastas
Transcurridos varios meses tras su presentación de marca, la cúpula de la marca aseguró que su lanzamiento no se realizaría en 2026. De hecho, apostillaron que “quizás” la revelación de modelos definitivos sí podría realizarse en el ya presente año, pero no su comercialización. Ahora, en una nueva intervención del CEO de Scout, Scott Keogh, ha puesto un nuevo ‘pero’ a esta marca.
En la página web de Scout se sigue afirmando que la producción comenzará en 2027. Sin embargo, el directivo ha afirmado que el lanzamiento quizás se retrase un año, por lo que se ha creado una confusión importante entre ambas afirmaciones. De hecho, la marca no ha dado un comunicado oficial sobre esta falta de entendimiento.
Pero el CEO sí ha confirmado en una entrevista reciente con The Drive que los clientes quizás no empiecen a recibir sus pedidos hasta, al menos, el año 2028 (sin especificar un mes concreto). Esta falta de especificación en la fecha ha sido lo que ha enfadado especialmente a clientes y entusiastas. El margen es grande; desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2028. Son 365 días o 12 meses de posibilidades, y la marca no da una dato específico.

Scout ha pedido que, para la reserva de una unidad, el cliente deposite un pago concreto en forma de depósito o señal. Lo que ahora se teme es que, este nuevo retraso, podría significar que muchos clientes pierdan la paciencia y deshagan el pago. Por parte de los interesados se afirma que el fabricante está dando una mala imagen de sí mismo.
Keogh afirmó que toda esta polémica, en realidad, ha surgido de un error en el entendimiento del gran público. Según él, la gente asumió erróneamente que los coches de Scout se lanzarían en 2027. En su entrevista asegura que él dijo que los prototipos saldrían de la línea de producción ese año.
En las últimas horas, la marca ha puesto un anuncio en su página web alertando de posibles modificaciones en las fechas: “Todos los plazos previstos, incluidos los hitos de desarrollo y los planes de producción futuros, reflejan las expectativas actuales y están sujetos a cambios. El calendario real de producción, la disponibilidad del vehículo y las especificaciones finales pueden variar en función de diversos factores”.
En cuanto a los motivos del nuevo retraso, el CEO afirmó que “hay obstáculos cada minuto de cada día. Para mí, lo más importante es, primero, que vamos por buen camino y según el plan. Segundo, poner un producto excepcional en manos de un cliente; eso es un éxito rotundo, sin dudas”.