Lexus tiene claro el mayor problema de los deportivos eléctricos: “No queremos imitar el sonido de un motor”

El sucesor eléctrico del mítico LFA no va a caer en la simulación de motores de combustión que si utilizan otras marcas.

Lexus LFA
El Lexus LFA eléctrico llegará en 2027.
20/07/2026 08:00
Actualizado a 20/07/2026 08:00
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Lexus ya ha dejado claro que no quiere que el sucesor del mítico LFA sea un coche eléctrico más. La marca japonesa quiere demostrar que un superdeportivo de baterías puede transmitir las mismas sensaciones que un modelo de combustión, pero para conseguirlo no recurrirá a una solución que cada vez es más habitual entre algunos fabricantes: reproducir artificialmente el sonido de un motor térmico.

El prototipo del futuro Lexus LFA llevó a cabo su debut dinámico en el Goodwood Festival of Speed, donde la firma también ha confirmado algunos de los pilares sobre los que se asentará el modelo de producción. Aunque los detalles técnicos siguen siendo confidenciales, todo apunta a que será el primer Lexus de calle equipado con baterías de estado sólido y, además, compartirá plataforma de aluminio con el Toyota GR GT de motor V8, aunque con un carácter propio.

Lexus LFA 1
Podría montar baterías en estado sólido.

Un diseño que rinde tributo al LFA original

Se diferenciará de su primo por unas líneas más limpias y elegantes, en un guiño al diseño del modelo lanzado en 2010. Shogo Kasamatsu, diseñador del prototipo, explicó que esa decisión responde directamente al legado del primer LFA: “El propio LFA tenía un diseño muy humilde, muy artístico y basado en su verdadera función”.

Según el responsable del proyecto, el objetivo es “expresar el mensaje, más que nuestro lenguaje de diseño”, por lo que el prototipo no necesitaba parecerse al resto de la gama de la marca. Además, adelantó que el vehículo mostrado en Goodwood es “casi” idéntico al coche definitivo, cuyo desarrollo está “casi terminado” y cuyo lanzamiento está previsto para el próximo año.

Un coche eléctrico que transmita pasión

Más allá de su diseño, Lexus reconoce que el mayor reto está en convencer a los aficionados a los superdeportivos de que un modelo eléctrico puede ser tan emocionante como uno equipado con un gran motor de combustión. “Muchas personas no creen que actualmente la propulsión por batería sea emocionante. Ese es un enorme desafío”, explica Kasamatsu a Autocar.

Es una visión que comparte Yukihiro Yukita, director del programa LFA, quien reconoce que la escasa demanda de deportivos eléctricos de precio elevado representa “nuestro mayor desafío". Sin embargo, el directivo sostiene que Lexus quiere convertirse en un referente capaz de convencer a los clientes tradicionales de los superdeportivos para que den el salto a la movilidad eléctrica.

Para lograrlo, la experiencia de conducción será el elemento clave. Yukita considera que buena parte del mercado percibe que los deportivos eléctricos ofrecen sensaciones “falsas” precisamente porque algunos fabricantes han optado por reproducir de manera artificial el sonido de motores de combustión: “Lo que percibo del mercado es que un BEV es falso porque imitamos el sonido de un motor de combustión, pero eso no es algo que queramos hacer. Queremos que el conductor sienta que está conduciendo con un motor”, aunque matizó que eso no significa replicar el sonido de un propulsor convencional.

El responsable del programa reconoce que uno de los principales inconvenientes de un vehículo eléctrico, además del mayor peso asociado a las baterías, es la desaparición de elementos tan importantes para la conducción como el sonido o las vibraciones mecánicas: “Perdemos el sonido y las vibraciones, que tienen un gran impacto en los cinco sentidos del conducto”.

A cambio, la electrificación abre nuevas posibilidades, ya que la respuesta instantánea y la entrega de potencia completamente lineal de un motor eléctrico permiten ofrecer unas sensaciones diferentes, mientras que la ausencia de ruidos mecánicos innecesarios brinda a los ingenieros un punto de partida completamente nuevo: “Podemos eliminar todos esos sonidos o vibraciones que no son útiles. Podemos volver a empezar desde cero y debatir qué queremos crear al rediseñar el sonido y las vibraciones para que tengan un impacto positivo en los cinco sentidos”.