La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) se prepara para un cambio de rumbo institucional definitivo. Este próximo viernes, 19 de junio, la junta general de la patronal elegirá a su nuevo presidente. El movimiento viene provocado por la salida de Josep María Recasens, quien abandona su cargo directivo en el Grupo Renault para convertirse en el nuevo consejero delegado de la tecnológica Indra, sustituyendo a José Vicente de los Mozos.
En este escenario de movimientos corporativos, todos los focos apuntan hacia Martorell. Markus Haupt, actual consejero delegado de SEAT y CUPRA, se perfila como el candidato con más apoyos y mayor consenso dentro de la junta directiva para asumir el liderazgo de la organización.
El regreso de SEAT y la tradicional alternancia del motor

De confirmarse la elección de Haupt, la presidencia de Anfac recuperará la tradicional alternancia que las marcas SEAT y Renault han mantenido de forma casi milimétrica desde el año 2018. Tras los mandatos de José Vicente de los Mozos (Renault), Wayne Griffiths (SEAT) y el propio Recasens (Renault), el peso industrial de la estructura de SEAT en España vuelve a ser el factor determinante para equilibrar la balanza sectorial.
El directivo alemán con raíces españolas, que asumió oficialmente las riendas de SEAT/CUPRA en octubre de 2025 tras un periodo interino, tomaría así el control de la patronal en tiempo récord. Su candidatura se ha consolidado ante la falta de alternativas firmes por parte de otros gigantes del país. Compañías como Stellantis, a pesar de ser el primer productor nacional gracias al volumen de sus factorías en Vigo, Figueruelas y Villaverde, han optado por mantener una implicación limitada en los órganos de representación de la patronal, dejando el camino despejado para el directivo de origen germano.
Retos urgentes: El retraso eléctrico y el desembarco de las marcas asiáticas

El nuevo presidente de Anfac no tendrá un mandato cómodo. España afronta una transición hacia el vehículo eléctrico notablemente más lenta que la de socios comunitarios como Francia, Alemania o Portugal. Recasens deja como legado el impulso de herramientas clave como el Plan Moves III y el 'Plan Auto 2030' (pendiente de poner en marcha), pero la electrificación real del parque automovilístico sigue necesitando un empuje drástico.
A esto se suma la reconfiguración del mapa industrial patrio. Las matrices europeas miran con lupa la competitividad de las plantas españolas justo en el momento en que se inicia el desembarco de los constructores asiáticos. El grupo SAIC Motor (MG) ya ha anunciado que comenzará a producir sus primeros modelos en suelo nacional antes de que termine 2026, convirtiéndose en el primer fabricante chino en establecerse aquí, un camino que planean seguir firmas como Changan u Omoda & Jaecoo.
La gestión de esta nueva convivencia y el seguimiento de los proyectos estratégicos de componentes, como las gigafactorías de baterías de Stellantis en Figueruelas para finales de 2026, y las de Volkswagen en Sagunto y Envision en Cáceres para 2027, serán las prioridades absolutas del nuevo timonel de la automoción española.