El Grupo Chery continúa ampliando su ofensiva en el mercado de los vehículos electrificados. Después de impulsar marcas como OMODA, JAECOO, Lepas, Exeed o iCAUR, el fabricante chino ya tiene prácticamente listo el debut comercial de Freelander, una nueva enseña desarrollada junto a Leapmotor que aspira a convertirse en uno de los grandes protagonistas del mercado chino. Y lo hace con unas previsiones de ventas realmente ambiciosas.
Según publican varios medios chinos, Freelander se ha marcado como objetivo alcanzar unas ventas anuales de 300.000 vehículos una vez que su gama esté plenamente implantada. La cifra da una idea de las aspiraciones del proyecto, especialmente si se tiene en cuenta que su primer modelo, el Freelander 8, todavía no ha comenzado oficialmente su comercialización.

300.000 ventas anuales como objetivo principal
La nueva marca abrirá las reservas del Freelander 8 el próximo 10 de agosto, dando así el pistoletazo de salida a una estrategia comercial que irá ampliándose con nuevos modelos durante los próximos años. El fabricante considera que existe espacio para una nueva firma centrada en vehículos electrificados de corte familiar y con un elevado contenido tecnológico.
Las 300.000 unidades anuales constituyen el objetivo a medio plazo de la compañía y sitúan a Freelander en un nivel comparable al de otras marcas chinas ya consolidadas. Para lograrlo, Chery pretende acelerar el lanzamiento de nuevos modelos y aprovechar tanto su capacidad industrial como la amplia experiencia tecnológica acumulada durante los últimos años.
El Freelander 8 será el encargado de inaugurar esta nueva etapa. Aunque todavía no ha comenzado la preventa, la marca ya ha adelantado gran parte de sus características técnicas y de diseño, dejando claro que se tratará de un SUV pensado para competir en uno de los segmentos con mayor crecimiento del mercado chino.

Lo que ya se sabe del todoterreno electrificado
El Freelander 8 será un SUV de gran tamaño desarrollado sobre una plataforma de nueva generación y equipado con un sistema de propulsión EREV (eléctrico de autonomía extendida). Esta tecnología combina la tracción completamente eléctrica con un motor de gasolina que actúa únicamente como generador cuando la batería necesita recargarse, permitiendo ofrecer una elevada autonomía total sin depender exclusivamente de los puntos de carga.
En el apartado estético, el modelo apuesta por una imagen moderna y muy cercana a la de otros SUV premium chinos. Destacan el frontal completamente cerrado, la firma lumínica LED de ancho completo, los tiradores de las puertas enrasados con la carrocería y unas proporciones muy robustas, con un diseño claramente orientado al mercado familiar.
El interior seguirá la filosofía habitual de los últimos modelos del Grupo Chery, con un salpicadero muy minimalista presidido por una gran pantalla central multimedia, instrumentación digital y un importante despliegue de asistentes avanzados a la conducción. Además, cabe decir que, en los próximos años, Freelander espera incluir versiones mecánicas de más tipos, así como más modelos diferenciados. Y sí, también llegará a Europa de la mano del conglomerado oriental.

Aunque la marca todavía no ha publicado todas las especificaciones mecánicas ni la capacidad definitiva de la batería, sí ha confirmado que el Freelander 8 será el primer paso de una gama mucho más amplia con la que pretende alcanzar esas 300.000 ventas anuales. El inicio de las reservas, previsto para el 10 de agosto, permitirá conocer muy pronto el resto de detalles técnicos, así como sus precios y las primeras estimaciones de demanda.