Comprar un coche eléctrico con ayuda del Estado se ha convertido en una carrera contrarreloj. El Plan Auto+, el programa de incentivos a la compra de vehículos electrificados que sustituyó a los antiguos planes MOVES, ha comprometido ya algo menos del 50% de los 350 millones de euros destinados a particulares, apenas mes y medio después de abrir su ventanilla de solicitudes. La cifra explica por qué cada vez más compradores se apresuran a formalizar su pedido antes de que el dinero se termine.
El dato importa porque el propio diseño del programa reparte las ayudas por orden de llegada hasta agotar el presupuesto disponible, así que el ritmo de consumo actual marca directamente cuánto tiempo seguirá activa la línea para particulares y cuándo llegará el turno de la línea pensada para autónomos y empresas, todavía pendiente de arrancar. Tras 8 meses de retraso, las ayudas del Gobierno podrían acabarse mucho antes de lo esperado.
Un ritmo de gasto que se acelera mes a mes

La ventanilla de solicitudes de la línea 1, dirigida a particulares sin actividad económica, se abrió el 4 de agosto, con una dotación inicial de 350 millones de euros. Según fuentes del sector consultadas, tras los 28 días de agosto y los primeros nueve de septiembre, el presupuesto movilizado ya ronda el 50%. Con ese ritmo de consumo, las previsiones que se manejan apuntan a que estos incentivos podrían agotarse, en el mejor de los casos, hacia finales de octubre.
El Plan Auto+, englobado en el Plan Auto 2030, regulado por el Real Decreto 609/2026, contempla ayudas de hasta 4.500 euros por turismo eléctrico para particulares. Para autónomos y microempresas, la cuantía sube hasta los 6.000 euros por turismo, y puede llegar a los 7.000 euros si el vehículo cumple los requisitos adicionales cofinanciados por el Fondo Social para el Clima. En el caso de las furgonetas de categoría N1, la ayuda alcanza los 7.500 euros para autónomos y microempresas, con un máximo de 12.000 euros bajo ese mismo criterio de cofinanciación climática.
La línea 2 sigue en la sala de espera

Mientras la línea de particulares avanza a buen ritmo, la línea 2, dotada con 50 millones de euros y dirigida a autónomos y empresas, todavía no ha abierto su convocatoria. Se espera que llegue a finales de septiembre o principios de octubre. Esta segunda línea va dirigida tanto a trabajadores autónomos como a personas jurídicas, incluyendo microempresas, PYMES y grandes empresas, que quieran renovar su flota o adquirir un vehículo electrificado vinculado a su actividad económica.
Límites de vehículos según el tipo de comprador
El programa establece topes distintos según el perfil del solicitante. Los particulares solo pueden pedir la ayuda para un único vehículo, mientras que los autónomos pueden solicitarla para hasta tres coches vinculados a su actividad registrada en la Agencia Tributaria. Las empresas, ya sean pymes o grandes compañías, pueden llegar a subvencionar hasta diez vehículos, siempre dentro de los límites del presupuesto disponible y del régimen europeo de mínimos para ayudas públicas.
Un programa pensado para durar varios años

El Plan Auto+ tiene una vigencia prevista hasta el 31 de diciembre de 2030, aunque cada ejercicio contará con su propia convocatoria y su propio presupuesto asignado. Para 2026, la dotación total asciende a 400 millones de euros, repartidos entre los 350 millones de la línea 1 y los 50 millones de la línea 2. El hecho de que la primera línea consuma su presupuesto a este ritmo, sumado a los meses de retroactividad ya acumulados antes de la apertura oficial de la ventanilla, deja claro que quien esté pensando en comprar un vehículo electrificado con esta ayuda no debería demorar demasiado la decisión.
Fuente: Tribuna de la Automoción