Para un profesional, un vehículo comercial no es simplemente el que lleva las herramientas de un punto a otro. Es, muchas veces, el almacén donde se guarda el material, el lugar donde se prepara un trabajo antes de bajar a la obra e incluso una pequeña oficina móvil entre dos servicios. Por eso, la utilidad de un vehículo comercial ligero no se mide únicamente por el volumen de carga.
Con esta idea llega el nuevo Peugeot Partner Active, una nueva versión de acceso a la gama Partner que pone el foco en las necesidades esenciales de los profesionales y que, además de motores de gasolina y diésel, incorpora una alternativa 100 % eléctrica.

Cuando la cabina también forma parte del espacio de trabajo
La filosofía del Partner Active se entiende mejor cuando se observa desde el punto de vista del usuario. Un día puede estar dedicado a transportar material; otro, a visitar clientes; otro puede exigir llevar objetos largos; y en determinadas ocasiones el vehículo puede convertirse durante un rato en un puesto de trabajo.
Peugeot parte de un dato revelador en el desarrollo de esta versión: sus estudios apuntan a que el 40 % de los profesionales no está interesado en una vehículo comercial compacto con tres asientos y que pasan la mayoría de su tiempo de trabajo solos a bordo. Esa observación explica la orientación hacia un habitáculo más centrado en el conductor y en sus necesidades reales.
La propuesta del E-Partner Active parte de una premisa sencilla: hacer que el vehículo se adapte al trabajo y no al revés. La jornada de un autónomo o de un pequeño negocio puede empezar cargando herramientas, continuar con varios desplazamientos urbanos y terminar con unos minutos de trabajo dentro del propio vehículo comercial. En ese escenario, tener cada objeto en su sitio puede marcar la diferencia.
El resultado es una propuesta que intenta poner el énfasis donde realmente importa para un vehículo comercial: que las herramientas estén ordenadas, que el espacio pueda cambiar cuando cambie el trabajo y que la cabina permita aprovechar mejor los tiempos muertos. Y es ahí donde el E-Partner Active añade una segunda dimensión. La misma herramienta de trabajo puede funcionar ahora con propulsión eléctrica, con las ventajas asociadas a la conducción sin emisiones de escape y al acceso a los entornos urbanos regulados.

El nuevo Partner Active ha sido diseñado precisamente alrededor de esas situaciones. Su habitáculo renovado busca mejorar la ergonomía y aprovechar el espacio disponible mediante diferentes soluciones de almacenamiento y modularidad. El objetivo es que herramientas, documentos, dispositivos electrónicos y otros objetos habituales puedan mantenerse organizados y accesibles.
Entre las soluciones disponibles se encuentra el Dashbox, que añade dos compartimentos cerrados y un posavasos en el salpicadero. También está el Drivedrawer, un cajón situado bajo el asiento del conductor pensado para guardar objetos como un ordenador portátil o una tableta.
Son elementos aparentemente sencillos, pero responden a una situación habitual: entrar y salir del vehículo muchas veces durante el día y necesitar que aquello que se utiliza con frecuencia esté localizado rápidamente.
Hay jornadas en las que el vehículo deja de ser únicamente un medio de transporte. Una llamada, un presupuesto que preparar, una factura que revisar o simplemente una pausa entre dos servicios pueden convertir durante unos minutos la cabina en una oficina.
En el Partner Active, esta situación se aborda mediante soluciones como Moduwork, un sistema modular que permite disponer de un tercer asiento central cuando es necesario, utilizarlo como espacio de almacenamiento cerrado o transformarlo en una mesa para trabajar o comer. También puede plegarse para ampliar el espacio de carga y facilitar el transporte de objetos especialmente largos.

A ello se suma una toma de 220 V asociada a esta configuración, que permite alimentar dispositivos electrónicos como un ordenador portátil o una tableta. De esta manera, el interior del vehículo comercial puede asumir funciones diferentes dependiendo de lo que exija cada momento de la jornada.
La mesa modular es otro de los elementos diferenciadores de la Partner Active. El sistema MODUTABLE convierte el espacio de pasajeros en una auténtica oficina móvil, con una superficie de trabajo robusta, ajustable y extraíble.
La mesa modular puede retirarse para ganar espacio en el habitáculo. Una vez desmontada, se puede fijar al mamparo del área de carga.
Es precisamente esta capacidad de transformación uno de los argumentos principales del nuevo acabado Active: no se trata únicamente de disponer de más espacio, sino de poder utilizarlo de distintas maneras.

Dos longitudes para adaptar el vehículo al negocio
La adaptación también comienza por el tamaño. El Partner Active está disponible con carrocería Standard, de 4,40 metros, y Long, de 4,75 metros. Dependiendo de la configuración y de la motorización, el volumen de carga puede alcanzar los 4,4 m³, mientras que la carga útil llega hasta 1.000 kg.
Para un profesional que trabaja principalmente en ciudad, la versión más compacta puede resultar especialmente interesante por su facilidad para moverse y estacionar. Para quienes necesitan transportar materiales de mayor longitud o volumen, la carrocería larga permite disponer de más espacio.
La clave está, por tanto, en elegir la configuración de acuerdo con la actividad. Un instalador, un técnico de mantenimiento, un electricista o una pequeña empresa de servicios no tienen necesariamente las mismas necesidades de transporte, aunque todos puedan beneficiarse de un vehículo comercial que permita mantener ordenado el material.

Y además, es eléctrica
En este contexto aparece la versión que concentra el interés para quienes buscan electrificar su herramienta de trabajo: el Peugeot E-Partner Active.
Su sistema de propulsión es completamente eléctrico y emplea una batería de 42 kWh, con una autonomía de hasta 270 kilómetros en ciclo combinado WLTP. Son cifras homologadas que, como ocurre con cualquier vehículo eléctrico, pueden variar en función de factores como la velocidad, la carga transportada, la temperatura, el recorrido o el estilo de conducción.
La cuestión no es tanto convertir la autonomía en una cifra aislada como ponerla en relación con el tipo de utilización de un vehículo comercial compacto. Para un profesional que concentra buena parte de sus desplazamientos en entornos urbanos y periurbanos, la movilidad eléctrica puede encajar especialmente bien en una rutina basada en múltiples trayectos diarios.
Además, la ausencia de emisiones de escape durante la circulación permite utilizar el E-Partner en entornos urbanos cada vez más condicionados por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). La propia PEUGEOT presenta el E-Partner como una solución orientada al trabajo profesional urbano.
Para un profesional, otro aspecto fundamental de un vehículo eléctrico es integrar la recarga dentro de la rutina laboral. La estrategia puede ser tan sencilla como conectar el vehículo comercial durante las horas en las que permanece estacionado, ya sea al terminar la jornada o durante determinados periodos de actividad.
En la gama E-Partner, Peugeot ofrece soluciones de carga doméstica y profesional y servicios asociados a la utilización del vehículo eléctrico. La idea encaja con el concepto que plantea el Partner Active: la tecnología debe contribuir a simplificar el trabajo cotidiano, no convertirse en una tarea adicional para el conductor.