La fabricación de coches eléctricos chinos en Europa continúa acelerándose y España está posicionándose con un papel especialmente importante. Leapmotor ha comenzado ya la preproducción de su B10 eléctrico en la fábrica de Stellantis en Figueruelas, Zaragoza, como paso previo al inicio de la producción en serie.
Las primeras unidades están saliendo de las líneas españolas para comprobar y ajustar los procesos industriales antes del arranque definitivo, previsto para comenzar en las próximas semanas. La producción local permitirá además a Leapmotor evitar los aranceles adicionales que la Unión Europea aplica a los coches eléctricos importados desde China, mejorando así la competitividad de uno de sus modelos más importantes en el mercado europeo.

El Leapmotor B10 ya sale de las líneas de Zaragoza
Leapmotor y Stellantis llevan meses preparando la fabricación española del B10. Según la información publicada por multitud de medios chinos y recogida ahora por Automotive News Europe, la producción de prueba comenzó a finales de agosto y las primeras unidades completas de preproducción ya han salido de la planta.
La fabricación en serie está programada para comenzar en octubre de 2026. El B10 dejará así de depender exclusivamente de las importaciones procedentes de China para abastecer Europa y pasará a producirse dentro de la Unión Europea. Recordemos que los eléctricos de Leapmotor fabricados en China están sujetos actualmente a un derecho compensatorio adicional mínimo del 20,7% establecido por la Unión Europea, además del arancel general del 10% aplicado a los automóviles importados. La fabricación española permitirá al B10 evitar ese recargo adicional.
Recordemos que Leapmotor International está controlada en un 51% por Stellantis, mientras Leapmotor posee el 49% restante. El grupo europeo invirtió aproximadamente 1.500 millones de euros en el fabricante chino y utiliza ahora su infraestructura comercial e industrial para acelerar su expansión internacional. El B10 representa un proyecto considerablemente ambicioso y llega además en un momento de fuerte crecimiento comercial para la compañía.

Uno de los modelos más importantes de Leapmotor
Hace apenas unos días conocíamos que el B10 y el sedán B01 habían superado conjuntamente las 300.000 unidades producidas en solamente 18 meses. El SUV se ha convertido además en una de las piezas fundamentales de la expansión internacional de Leapmotor. El B10 ya se comercializa en más de 40 países y regiones. Durante agosto superó las 20.000 unidades vendidas globalmente y más de 10.000 correspondieron a mercados exteriores, prácticamente la mitad de su volumen mensual. Sus entregas acumuladas fuera de China han superado ya las 60.000 unidades.
Europa tiene un peso especialmente importante. Durante el primer semestre de 2026, el B10 fue el SUV eléctrico compacto de una marca china más vendido en el continente según los datos citados por Leapmotor, liderando su categoría en mercados como Alemania, Italia, Francia, Bélgica, Países Bajos y Polonia. En España, en julio registró 506 unidades y se convirtió en el turismo 100% eléctrico más vendido de nuestro mercado, con una cuota del 4,7% entre los eléctricos. En agosto sumó otras 350 matriculaciones y lideró el segmento de los SUV eléctricos del segmento C.
Hasta 434 km de autonomía y desde 27.900 euros
El Leapmotor B10 mide 4.515 mm de longitud y se comercializa en España con dos tamaños de batería. La versión de acceso utiliza 56,2 kWh y homologa hasta 361 km WLTP, mientras que la batería de 67,1 kWh eleva la autonomía hasta 434 km. En ambos casos utiliza un motor eléctrico trasero de 218 CV y 240 Nm de par. Puede acelerar de 0 a 100 km/h en 8 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 170 km/h.

Su precio es otro de sus principales argumentos. En España parte desde 27.900 euros antes de posibles promociones y ayudas, colocándose entre los SUV eléctricos más asequibles de su tamaño. El comienzo de la preproducción en Zaragoza supone ahora un paso adicional. Leapmotor ya ha demostrado que puede vender el B10 en Europa, el siguiente objetivo es fabricarlo aquí para reducir costes y evitar los aranceles que penalizan sus importaciones desde China. Si se cumplen los plazos previstos, en octubre comenzará la producción en serie. España pasará entonces de importar uno de los eléctricos chinos que más rápidamente está creciendo en Europa a convertirse directamente en uno de sus centros de fabricación.