El Gobierno ha hecho públicas las bases definitivas del Plan Auto+ 2026, el nuevo programa de incentivos a la compra de vehículos electrificados que sustituye al Moves III. Con una dotación total de 400 millones de euros y carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026, el plan introduce un cambio de enfoque relevante: no solo impulsa la electrificación, sino que premia de forma explícita la producción europea y española.
El esquema de ayudas está diseñado de forma modular y depende de tres variables principales que el comprador debe tener en cuenta antes de adquirir su vehículo: el tipo de tecnología, el precio final y el origen de fabricación del coche y de su batería. Con la calculadora que adjuntamos al final, pues conocer exactamente el importe de la ayuda que correspondería según cada caso.
La tecnología: el eléctrico puro es el más beneficiado

El Plan Auto+ reserva la ayuda máxima de 4.500 euros exclusivamente para los turismos 100% eléctricos con etiqueta Cero de la DGT. Los híbridos enchufables (PHEV) y los eléctricos de autonomía extendida (EREV) también pueden acogerse al programa, pero con importes un 25% inferiores en igualdad de condiciones.
En la práctica, optar por un eléctrico puro garantiza automáticamente el 50% de la ayuda máxima, lo que convierte a esta tecnología en la gran protagonista del nuevo plan.
El precio: dos tramos bien definidos

El segundo criterio es el precio del vehículo antes de ayudas. El Plan Auto+ establece un límite máximo de 45.000 euros para los turismos, pero diferencia claramente dos escalones:
- Hasta 35.000 euros: se obtiene el 100 % del tramo de ayuda asociado al precio.
- Entre 35.000 y 45.000 euros: la subvención se reduce de forma proporcional.
Así, un eléctrico puro fabricado en Europa puede recibir 4.500 euros si cuesta menos de 35.000 euros, mientras que si su precio se sitúa entre 35.000 y 45.000 euros, la ayuda baja a 4.050 euros.
El “Made in Europe”: clave para cobrar la ayuda completa
La gran novedad del Plan Auto+ es la introducción del criterio “Fabricado en Europa”, que supone hasta el 25% de la ayuda total. Este bloque se divide en dos partes:
- 15% si el montaje y la terminación final del vehículo se realizan en una planta de la Unión Europea.
- 10% adicional si al menos una parte del proceso de fabricación de la batería, como el ensamblaje, se lleva a cabo también en la UE.
Si el coche o la batería no cumplen estos requisitos, la ayuda se reduce automáticamente en 450 euros. En los casos en los que ni el vehículo ni la batería sean de origen europeo, las subvenciones caen de forma más acusada, situándose por debajo de los 3.000 euros incluso en eléctricos de bajo precio.
Qué pasa con híbridos, motos y vehículos comerciales
En los híbridos enchufables y EREV, la ayuda máxima se queda en 3.375 euros, siempre que cuesten menos de 35.000 euros y cumplan el criterio europeo. En caso contrario, puede bajar hasta 1.800 euros.
El Plan Auto+ también amplía su alcance a otros segmentos. Las furgonetas y camiones ligeros (N1) podrán recibir hasta 5.000 euros, sin límite de precio. Las motos eléctricas optan a ayudas de hasta 1.100 euros, y los cuadriciclos, tanto ligeros como pesados, hasta 1.500 euros.
Las personas físicas solo podrán solicitar ayuda para un vehículo, mientras que las empresas tendrán un máximo de diez. Con este diseño, el Ejecutivo busca impulsar la electrificación, proteger la industria europea y orientar la demanda hacia modelos más asequibles y fabricados en la UE.