La batería de ion-sodio empieza a dejar atrás la fase de desarrollo para entrar en los primeros programas industriales. CATL, uno de los grandes proveedores mundiales de baterías para vehículos eléctricos, ha puesto en marcha una estrategia que combina su uso en automoción con el despliegue de grandes sistemas de almacenamiento energético, dos mercados que pueden acelerar la producción y reducir costes.
En este contexto, Ni Jun, director de fabricación de CATL, ha avanzado que entre 10.000 y 20.000 vehículos eléctricos podrían equipar baterías de sodio de la compañía antes de que termine 2026. La previsión llega mientras el grupo prepara capacidad adicional y consolida los primeros contratos de suministro a gran escala para esta química.

Changan será la primera puerta de entrada del sodio en los turismos
CATL y Changan presentaron en febrero el que ambas compañías identifican como el primer turismo de producción equipado con baterías de ion-sodio. Su llegada al mercado está prevista para mediados de 2026 y formará parte de una estrategia más amplia para extender esta tecnología a varias marcas del grupo chino, entre ellas AVATR, Deepal, Qiyuan y UNI.
La batería Naxtra utilizada en este proyecto alcanza una densidad energética de hasta 175 Wh/kg. CATL sitúa su autonomía en más de 400 kilómetros para los primeros eléctricos puros y prevé que, cuando la cadena de suministro esté más desarrollada, puedan alcanzarse cifras de entre 500 y 600 kilómetros.
El comportamiento a bajas temperaturas es otro de los puntos sobre los que la compañía está apoyando su estrategia. CATL sostiene que sus baterías de sodio mantienen más del 90% de la capacidad utilizable a -40 ºC, una condición que permitiría reducir una de las limitaciones habituales de los vehículos eléctricos en mercados con inviernos especialmente exigentes.

El almacenamiento energético será clave para aumentar la producción
La expansión no se limitará al automóvil. CATL presentó el 22 de junio el sistema TENER Sodium para almacenamiento estacionario, una solución basada en ion-sodio con la que espera alcanzar 1 GWh de envíos acumulados antes de finalizar 2026. La compañía ha fijado el inicio de sus entregas globales para junio de 2027.
El respaldo industrial ya empieza a tomar forma. CATL firmó con HyperStrong un acuerdo de tres años para suministrar 60 GWh de baterías de sodio, el mayor contrato anunciado hasta ahora para esta tecnología. A ello se suma un proyecto de 5.000 millones de yuanes para añadir 40 GWh de capacidad anual en Fujian, una inversión que refuerza la transición desde los primeros modelos de producción hacia una fabricación a gran escala.