La electrificación de la división AMG de Mercedes-Benz empieza a tomar forma con una de las piezas técnicas más importantes de su próxima generación de modelos. La marca ha iniciado la producción en serie de un nuevo motor eléctrico de flujo axial, una solución más ligera y compacta que la de los motores eléctricos convencionales y que estará destinada a sus coches de altas prestaciones.
La fabricación se llevará a cabo en la planta de Berlín-Marienfelde, el centro industrial más antiguo de Mercedes-Benz y ahora reconvertido en un punto clave para el desarrollo y producción de motores eléctricos de alto rendimiento. El primer modelo en utilizar esta tecnología será el nuevo Mercedes-AMG GT 4 Puertas Coupé eléctrico, uno de los grandes lanzamientos con los que la marca alemana quiere trasladar el sello AMG a la era eléctrica.

Mercedes lleva a producción una tecnología clave para sus AMG eléctricos
El nuevo motor no sigue el diseño más habitual de los propulsores eléctricos de flujo radial, sino que apuesta por una arquitectura de flujo axial. En la práctica, esto permite crear unidades más planas, con menor volumen y una relación entre peso y potencia más favorable, algo especialmente importante en vehículos eléctricos deportivos.
Este tipo de solución busca responder a uno de los retos principales de los coches eléctricos de altas prestaciones: mantener un rendimiento elevado sin que el peso del conjunto y la gestión térmica se conviertan en un problema. Las baterías ya suponen una carga importante en este tipo de vehículos, y los motores también deben soportar exigencias muy altas cuando se circula a ritmos elevados durante más tiempo.
Mercedes integrará esta tecnología en unidades de alto rendimiento para AMG, con una configuración que Automotive World vincula al nuevo GT 4 Puertas Coupé eléctrico y a sus sistemas de propulsión de altas prestaciones. En ese contexto, el motor de flujo axial no es sólo una mejora puntual, sino una parte central de la arquitectura eléctrica que la división deportiva utilizará en sus próximos modelos.

De YASA a Berlín: el salto de una tecnología especializada a la producción en serie
La base tecnológica procede de YASA, la compañía británica especializada en motores de flujo axial que Mercedes-Benz adquirió en 2021. Con esta operación, el fabricante alemán incorporó una tecnología que ya apuntaba directamente al segmento de los deportivos eléctricos por su densidad de potencia y por su capacidad para reducir el tamaño del sistema de propulsión.
El paso relevante ahora es industrial. Mercedes no se queda en un desarrollo experimental o en una aplicación limitada, sino que traslada esta tecnología a una línea de producción en serie dentro de su propia red industrial. La planta de Berlín-Marienfelde queda así reforzada como centro de competencia para motores eléctricos de alto rendimiento, dentro de la transformación de la compañía hacia plataformas eléctricas más especializadas.
La llegada de este motor al Mercedes-AMG GT 4 Puertas Coupé marcará el primer uso de esta tecnología en un modelo de nueva generación de la división deportiva, y ahora el objetivo es que los futuros AMG eléctricos no dependan únicamente de cifras de potencia elevadas, sino también de una solución técnica capaz de mejorar eficiencia, peso y rendimiento sostenido, tres factores especialmente sensibles en el coche eléctrico de altas prestaciones.