Polvo de neumáticos usados, la clave para reducir el ruido de los coches eléctricos hasta 6,5 decibelios

No solo las ruedas pueden rebajar la rumorosidad, el material se puede aplicar directamente a la unidad de potencia con el mismo fin.

polvo neumáticos
El profesor Hermann Rottengruber y el investigador Dr. Braj Bhushan Prasad.
19/06/2026 09:30
Actualizado a 19/06/2026 09:30
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El silencio es uno de los retos a los que se enfrentan los coches eléctricos, ya que, al no haber el ruido característico de un motor de combustión, se filtran al interior del habitáculo todo tipo de sonidos. Parece que una de las claves para mejorar el confort acústico podría estar en los neumáticos, pero no en cualquiera, si no en los usados y no de la manera que cualquiera puede pensar: no se trata de calzarlos, si no de emplearlos como material aislante.

Un equipo de ingenieros de la Universidad Otto von Guericke de Magdeburgo ha logrado utilizar partículas procedentes de caucho reciclado de neumáticos para reducir las vibraciones y el ruido generado por la electrónica de potencia de los automóviles eléctricos. De esta manera, se mejora la insonorización, pero además se potencia la economía circular.

Neumático
Después de usados, los neumáticos pueden seguir contribuyendo.

Una solución similar a unas maracas

La investigación, dirigida por el profesor Hermann Rottengruber y el investigador Dr. Braj Bhushan Prasad, se basa en la incorporación de granulado de caucho procedente de neumáticos desechados en huecos ya existentes dentro de los componentes de la electrónica de potencia. En lugar de recubrir las piezas que vibran con capas aislantes, en esos espacios se colocan partículas que, al moverse de forma similar a la arena dentro de una maraca, absorben energía y reducen las vibraciones antes de que se transformen en ruido perceptible.

Los ensayos realizados en laboratorio mostraron resultados significativos: en el rango de frecuencias especialmente crítico para la percepción humana el nivel de ruido disminuyó hasta 6,5 decibelios, mientras que las vibraciones de la cubierta de un componente se redujeron hasta en 9,7 decibelios. Según las mediciones efectuadas, el nivel de la sonoridad descendió de 57,7 a 53,2 decibelios en el intervalo de frecuencias comprendido entre 100 y 10.000 hercios, mientras que en la banda considerada más problemática, entre 800 y 1.100 hercios, el nivel se redujo de 56,5 a 50 decibelios.

El profesor Hermann Rottengruber explica: “Con la electromovilidad cambia el mundo sonoro dentro del vehículo. Los coches eléctricos no emiten el característico ruido de los motores de gasolina o diésel. Son más silenciosos, pero no completamente silenciosos. Precisamente porque falta el ruido habitual del motor, otros sonidos se vuelven más perceptibles: un silbido agudo durante la carga, el zumbido de la electrónica o un ligero chirrido procedente del sistema de propulsión”.

Sonidos que llegan a ser molestos

Aunque estos sonidos no suelen ser especialmente intensos, su elevada frecuencia hace que muchas personas los perciban como molestos, así que es algo con lo que hay que lidiar. El Dr. Braj Bhushan Prasad, director del proyecto, señala que con su método: “Combatimos el ruido directamente en su fuente, antes incluso de que llegue a ser audible. Las partículas extraen energía de la estructura antes de que se convierta en sonido molesto”.

Otro aspecto relevante de la tecnología es que apenas requiere espacio adicional y añade muy poco peso al vehículo. Los materiales tradicionales de aislamiento acústico suelen incrementar la masa del automóvil, algo especialmente desfavorable en los vehículos eléctricos, donde cada kilogramo adicional puede afectar a la autonomía. Además, cada año se generan millones de neumáticos fuera de uso en todo el mundo y que este material reciclado encuentra así una nueva aplicación potencial.

Rottengruber concluye: “Nuestros resultados muestran que incluso pequeñas partículas de caucho reciclado procedente de neumáticos pueden contribuir de forma perceptible a crear vehículos eléctricos más silenciosos. Ahora queremos convertirlo en una herramienta para el desarrollo de los vehículos eléctricos del futuro, de modo que no solo sean más limpios, sino también más agradables desde el punto de vista acústico”.