Stellantis es a día de hoy uno de los grupos automovilísticos más grandes que existen. Consta de 14 marcas automotrices, las cuales cada una tiene su historia y su forma de trabajar. Sobre esto ha hablado el jefe de Diseño de Stellantis, Ralph Gilles, donde ha confirmado que el futuro de algunas empresas es arriesgar en el diseño y concepto de sus coches eléctricos, “sea comercialmente viable o no”.
Dentro de las mencionadas 14 marcas, Stellantis tiene dos grupos muy diferenciados: las estadounidenses y las europeas. Según Gilles, las americanas tienen un camino propio y saben muy bien que representan un espíritu arriesgado y aventurero. Sin embargo, las europeas apuntan hacia otro horizonte, donde la practicidad cotidiana cobra un protagonismo total. Y precisamente en esto está el mayor quebradero de cabeza para los diseñadores de Stellantis.

La dirección de Diseño buscará nuevos caminos
El responsable asegura que entre las marcas europeas existe mucha superposición, lo cual estima que es de vital importancia solucionar. “Tenemos la oportunidad de cambiar y crear nuevas firmas realmente únicas”, apuntó. A este respecto, Gilles se refiere a que muchos modelos podrían ser realmente parecidos entre sí, no tanto en términos de puro diseño, sino también en posicionamiento dentro del mercado. Él apuesta por crear una diferenciación mayor.
Algunos de los ejemplos clave en esto son Alfa Romeo y Maserati. Esta última ha pasado por una época difícil, pues sus ventas no tienen actualmente unas cifras especialmente altas. Para la firma italiana, Gilles afirma que ya están trabajando en el diseño de la nueva generación de coches, la cual no se parecerá en nada a lo conocido hasta ahora.
“Estos serán muy futuristas, pero también marcarán una nueva perspectiva”, anotó el jefe. Bajo su opinión, la marca Maserati es donde “deberíamos jugar con todas las herramientas tecnológicas disponibles en Stellantis, ya sea comercialmente viable o no”, concretó.
Ralph Gilles apuesta por más riesgo en el diseño
El diseñador apuesta por colocar a Maserati en el pináculo tecnológico y de diseño de Stellantis. Que sea, a su manera, “la nueva Cadillac”. Gilles afirma que él, al vivir en Estados Unidos, alguna vez se ha cruzado con algún Cadillac Celestiq, el sedán eléctrico más puntero de la compañía. Hacia ese horizonte es el que Maserati debería apuntar. “Es simplemente genial. Me recuerda cómo debió ser ver un Eldorado Biarritz en la carretera en los años 50. Vivimos en la era del ‘¿por qué no?’, deberíamos hacer realidad algo así”, concretó.

De igual forma, también habló de Alfa Romeo, la cual tildó como “un poco desconcertante”. Esto se debe a que, según él, el rendimiento y las sensaciones significan cosas muy diferentes para la generación pasada de clientes, la actual y la que está por venir. Opina que es muy difícil dar con la tecla correcta en este sentido.
Sin embargo, para Gilles, el mayor reto actualmente es lograr crear un producto asequible, atractivo y utilitario para el mercado y el cliente europeo. “Nos centramos en especializar el diseño”, pero en realidad se debe alcanzar la reducción de costes esenciales. Con esto en mente, afirma que lo verdaderamente necesario es preguntarse “¿qué es realmente necesario?”.
El futuro en el diseño del automóvil
Ralph Gilles, según su entrevista con CarDesignNews, ve el futuro del automóvil de una forma muy centrado en el uso de la inteligencia artificial. De este modo, especifica que el efecto sería el mismo que el que se pudo ver en la histórica serie de ‘El Coche Fantástico’. “Si logramos combinar la conexión emocional con el diseño exterior, los materiales interiores y un aspecto humanoide, habremos creado coches que los clientes adorarán y estarán dispuestos a invertir su dinero”, afirma el responsable.