Lo que durante años parecía una idea futurista o incluso imposible acaba de recibir luz verde por parte del estado de Nueva York. Concretamente, ha aprobado una nueva normativa que obligará a ciertos conductores reincidentes a instalar limitadores inteligentes de velocidad en sus coches. Esto hará que los vehículos no puedan superar el límite legal aunque el conductor quiera hacerlo. Esta medida no ha tardado en generar un enorme debate dentro de la industria del automóvil.
Esta decisión forma parte de la llamada ‘Stop Super Speeders Act’ (‘Ley para detener a los conductores que circulan a gran velocidad’, por su significado del inglés), impulsada por el estado de Nueva York para combatir a los conductores considerados especialmente peligrosos. El objetivo son los bautizados como ‘Super Speeders’. Es decir, personas que acumulan un número extremadamente alto de multas por exceso de velocidad, especialmente en zonas escolares controladas por cámaras automáticas.

Un dispositivo que no irá para todos los infractores
No obstante, pese a lo aparentemente disparatado de esta medida, lo cierto es que podría tener sentido, ya que no estará destinada a quien recibe una sanción ocasional por este motivo. De hecho, la nueva legislación hace referencia a quien acumule 16 o más multas de velocidad en un periodo de sólo 12 meses.
Estas personas deberán instalar obligatoriamente un sistema de detección de velocidad mediante el uso de señal GPS. El dispositivo sabrá en todo momento por qué zonas se mueve el infractor y actuará sobre el propio sistema del coche para limitar su velocidad dependiendo del lugar y la hora concreta.
Para aquellos que deban incorporar el limitador en su coche, la ‘condena’ deberá ser cumplida obligatoriamente durante al menos doce meses, aunque algunos reincidentes graves podrían verse obligados a mantenerlo durante incluso más tiempo. Además, las sanciones por negarse a instalarlo serán significativamente cuantiosas. Concretamente, la legislación plantea multas de entre 1.500 y 2.500 dólares e incluso suspensión del registro del vehículo. Manipular el dispositivo también podrá considerarse delito.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha hecho oficial esta ley.
Muchas personas están totalmente de acuerdo con esta medida
Aunque muchos no se hayan dado cuenta, esta tecnología no es especialmente nueva. De hecho, la Unión Europea obliga desde 2024 a que todos los coches nuevos incorporen algún tipo de sistema de este tipo. No obstante, en nuestro territorio no implica que el coche limite su velocidad, sino que se verá reflejado en pitidos o alarmas que suenen en el interior. Lo que se ha aprobado en Nueva York va bastante más lejos, ya que el coche podrá limitar activamente la aceleración.
Las autoridades neoyorquinas aseguran que la medida busca reducir accidentes graves y proteger especialmente a peatones y niños. La ley surge además después de varios accidentes graves, o incluso mortales, protagonizados por conductores reincidentes con historiales de multas por velocidad. Uno de los casos más mediáticos fue un accidente sucedido en Brooklyn, el cual provocó fuertes presiones políticas para endurecer las medidas contra estos infractores habituales.
Aunque son muchas las personas que se posicionan de acuerdo con esto, la medida está provocando muchísima polémica en Estados Unidos. Para algunos expertos en seguridad vial, este tipo de tecnologías representan una herramienta muy eficaz para reducir accidentes graves causados por exceso de velocidad. Organizaciones como ‘Families for Safe Streets’ defienden que los conductores reincidentes representan un riesgo enorme y que las multas tradicionales no están funcionando suficientemente bien.