La transición hacia una movilidad con menos emisiones no pasa únicamente por la electrificación. En paralelo al desarrollo del vehículo eléctrico, la industria energética y automovilística explora soluciones capaces de reducir el impacto ambiental del parque actual.
En este contexto, Repsol y Horse Powertrain han presentado un nuevo motor híbrido de alta eficiencia diseñado para funcionar con gasolina 100 % renovable.

Un motor híbrido de alta eficiencia
Actualmente, el 97% del parque automovilístico europeo está formado por vehículos con motor de combustión, lo que limita el efecto inmediato de la electrificación sobre las emisiones totales del transporte. Los motores de alta eficiencia y los combustibles renovables se plantean como una vía para reducir emisiones desde el primer momento, sin necesidad de esperar a la sustitución completa del parque.
El proyecto de Repsol y Horse responde a un planteamiento de neutralidad tecnológica, que defiende la coexistencia de distintas soluciones (eléctricas, híbridas, de hidrógeno o combustibles bajos en carbono) para acelerar la descarbonización del transporte sin depender de una única vía. Según la compañía, el objetivo es ofrecer reducciones inmediatas de emisiones en un escenario en el que la renovación completa del parque llevará décadas.
El nuevo sistema de propulsión se basa en el motor HORSE H12 Concept, una evolución del bloque HR12 que introduce mejoras en el proceso de combustión y en la reducción de pérdidas internas. Estas optimizaciones permiten alcanzar una eficiencia térmica máxima (BTE) del 44,2 %, un valor elevado para un motor de combustión de producción potencial.
En términos de consumo, el avance es significativo. El conjunto híbrido logra una reducción del 40 % y sitúa el gasto por debajo de los 3,3 litros cada 100 kilómetros, según el ciclo de homologación europeo WLTP. Esta mejora se apoya en varios elementos técnicos, entre ellos una relación de compresión de 17:1, un sistema de recirculación de gases de escape (EGR) de nueva generación, un turbocompresor optimizado y un sistema de encendido de alta energía.
El sistema se completa con una caja de cambios híbrida mejorada, que optimiza la gestión energética, y con nuevos lubricantes desarrollados por Repsol para reducir la fricción interna y mejorar el rendimiento global del conjunto.
El impacto ambiental potencial depende del tipo de combustible utilizado. Con gasolina convencional, la mejora se traduce principalmente en menor consumo. Sin embargo, el proyecto está diseñado para operar con combustibles renovables, producidos a partir de residuos orgánicos o materias primas sostenibles.
En ese escenario, los cálculos de la compañía indican que un vehículo de tamaño medio equipado con este motor y que recorra 12.500 kilómetros al año puede emitir 1,77 toneladas menos de CO₂ anuales frente a un modelo equivalente con motor de combustión tradicional y combustible fósil.

El desarrollo del sistema ha sido realizado conjuntamente por los equipos de la División de Tecnologías de Horse en Valladolid y el Repsol Technology Lab en Madrid. El proyecto ya ha dado lugar a dos prototipos funcionales con los que se ha validado el comportamiento del motor en banco de pruebas. El siguiente paso será la presentación de un vehículo demostrador a principios de 2026, antes de avanzar hacia una posible producción industrial.
Los directivos de ambas compañías subrayan que confiar en una sola tecnología no permitirá reducir las emisiones con la rapidez necesaria. A su juicio, la combinación de electrificación, hibridación, extensores de autonomía y combustibles bajos en carbono ofrece una vía más realista para avanzar hacia la neutralidad climática.