Aerotermia, calor sofocante y facturas disparadas: 238 viviendas públicas de Barcelona denuncian temperaturas de hasta 32 grados y 120€ de factura

La aerotermia debía ser una de las grandes bazas de estas viviendas públicas de Barcelona. Pero con la llegada del calor, algunos vecinos han descubierto una realidad muy distinta a la que esperaban.

Aerotermia, calor sofocante y facturas disparadas: 238 viviendas públicas de Barcelona denuncian temperaturas de hasta 32 grados y 120€ de factura
Aerotermia, calor sofocante y facturas disparadas: 238 viviendas públicas de Barcelona denuncian temperaturas de hasta 32 grados y 120€ de factura
12/08/2026 07:15
Actualizado a 12/08/2026 07:15
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Prometen climatización eficiente en vivienda pública y acabar con facturas de 60 a 120 € al mes. En la Illa Glòries de Barcelona, donde viven o vivirán unas 800 personas repartidas en 238 viviendas públicas en cuatro edificios, la aerotermia ha dejado de ser un ejemplo de ahorro energético para convertirse en una fuente de malestar vecinal en pleno verano.

El problema no gira solo alrededor del recibo. También afecta a algo mucho más básico en un contexto de calor persistente, que la vivienda consiga proteger a quien vive dentro de uno de los veranos más caluosos que se recuerdan. 

Cuando la aerotermia gasta más y enfría menos, el ahorro prometido desaparece

Los vecinos recibieron una previsión de consumo mensual de entre 20 y 30 €, e incluso de 20 a 25 € al mes con el sistema funcionando todo el día. La realidad ha sido otra muy distinta. Las facturas eléctricas están llegando a entre 60 y 120 € al mes, una diferencia que golpea justo a hogares que entraban en una promoción pública pensada para aliviar la carga de la vivienda, no para añadir otra tensión al presupuesto familiar.

Montse, vecina del bloque B realojada por una actuación urbanística municipal, lo resume con una cifra que explica por sí sola el desencuentro entre la promesa y el uso real.

"Nos dijeron que pagaríamos entre 20 y 25 euros al mes con la aerotermia funcionando todo el día. La primera vez que la utilicé pagué 150 euros" - Montse, vecina del bloque B

Ahí aparece una de las contradicciones más delicadas de cualquier sistema energético doméstico. La aerotermia tiene sentido cuando reduce consumo frente a soluciones menos eficientes y mantiene unas condiciones de confort razonables. Si no enfría lo suficiente y además multiplica el gasto esperado, el vecino deja de ver una tecnología de ahorro y empieza a verla como un problema cotidiano.

Dentro de casa siguen a 27, 28 y hasta 32 grados

Peor aún resulta el dato térmico. El sistema no consigue bajar la temperatura interior de las viviendas por debajo de 27 o 28 grados, y en algunos pisos se han registrado hasta 32 grados. En plena ola de calor, esa diferencia entre tener climatización instalada y sentir alivio real marca la frontera entre una solución útil y una instalación insuficiente.

"Dentro de casa estamos a 32 grados y con la aerotermia baja como mucho a 28. Pasas calor igual" - Montse

Diego, residente en el bloque B, asegura que el sistema "no funciona bien". Y una vecina del bloque A va un paso más allá al expresar un hartazgo que también retrata el desgaste de confianza cuando falla una tecnología asociada al confort y al ahorro.

"Es una vergüenza. Tendremos que recoger firmas para que lo quiten" - Vecina del bloque A

El Ayuntamiento revisa el sistema y quiere duplicar su capacidad de enfriamiento

Mientras crece la queja vecinal, el Institut Municipal de l'Habitatge i Rehabilitació de Barcelona ya admite que el sistema está bajo revisión. La institución trabaja junto con las empresas implicadas para determinar qué actuaciones deben aplicarse para mejorar el funcionamiento.

"El sistema de aerotermia de la Illa Glòries está en revisión por parte del Institut Municipal de l'Habitatge i Rehabilitació de Barcelona y las empresas implicadas para determinar cuáles son las actuaciones a seguir para mejorar el funcionamiento" - Institut Municipal de l'Habitatge i Rehabilitació de Barcelona

Además, el IMHAB fija un objetivo muy concreto. El IMHAB quiere duplicar la capacidad de enfriamiento de la aerotermia, una formulación que deja claro que el rendimiento actual estaba mal dimensionado. También está ofreciendo de forma temporal alternativas provisionales a los vecinos que las piden y las necesitan.

La compensación que ofrecen: 500 € o con aire acondicionado portátil

De momento, la respuesta práctica para los residentes pasa por una compensación económica de 500 € o por la entrega de un aparato portátil de aire acondicionado. Es una medida de urgencia que intenta aliviar el problema inmediato, aunque plantea una paradoja difícil de ignorar.

Si una promoción pública equipada con aerotermia necesita aparatos portátiles adicionales para hacer habitable el verano, la discusión ya no trata solo de una avería o de un ajuste técnico. También habla de cómo una tecnología pensada para reducir consumo y dependencia energética puede perder parte de su lógica cuando obliga a sumar equipos extra y a asumir un uso eléctrico adicional en casa.

Ahora mismo, la imagen más nítida de la Illa Glòries no está en la promesa de eficiencia, sino en esa brecha entre lo esperado y lo vivido. En pisos que debían moverse entre 20 y 30 € al mes, hay hogares que pagan hasta 120€ y siguen conviviendo con 27, 28 o incluso 32 grados dentro de casa.

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