China 'enchufa' la IA al viento: su primer centro de datos 100 % limpio mientras en España el centro de Microsoft consumirá más que todo Aragón

El centro funciona con electricidad 100 % limpia, alcanza una eficiencia energética de 1,15 y forma parte del plan chino para mover la computación al oeste del país.

China 'enchufa' la IA al viento: su primer centro de datos 100 % limpio en Ningxia
China 'enchufa' la IA al viento: su primer centro de datos 100 % limpio en Ningxia
06/08/2026 07:05
Actualizado a 06/08/2026 07:05
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La inteligencia artificial tiene una cara menos visible que los nuevos modelos y los anuncios de inversión. Consume mucha electricidad. Por eso resulta tan significativo que China haya activado en la Región Autónoma Hui de Ningxia su primer centro de datos de inteligencia artificial alimentado por energía eólica, con electricidad 100% limpia.

La foto de fondo no invita a la complacencia. Gartner calcula que el consumo eléctrico de los centros de datos de inteligencia artificial llegará a 565 teravatios hora en 2026, mientras Allianz sitúa sus emisiones en 2025 en 286 megatoneladas de dióxido de carbono. El 76 % de esa huella de carbono procede del consumo de electricidad, justo el punto donde un cambio de suministro puede alterar de verdad el balance ambiental.

China rebaja el coste climático del dato cuando lo mueve hacia zonas rurales

Ningxia no solo alberga un centro de datos. También encaja en una estrategia nacional mucho más amplia. El complejo forma parte del proyecto Datos en el Este, Computación en el Oeste, con el que China desplaza procesamiento digital desde las zonas orientales hacia regiones rurales occidentales.

Miles de paneles solares alimentan el centro de datos para la IA (CCTV)
Miles de paneles solares alimentan el centro de datos para la IA (CCTV)

Ahí aparece una de las tensiones más interesantes del momento. La demanda energética del país podría llegar a ser el doble en 2030, de modo que cada nuevo nodo digital obliga a decidir de dónde saldrá la electricidad y cuánto CO2 dejará detrás cada consulta, cada entrenamiento de modelos y cada servicio en la nube.

Molinos de viento y paneles (CCTV)
Molinos de viento y paneles (CCTV)

En ese terreno, la cifra más concreta pesa más que cualquier eslogan. La planta renovable asociada genera 4.300 millones de kWh al año y evita 3,65 millones de toneladas de emisiones de carbono anualmente. Cuando la inteligencia artificial dispara su apetito eléctrico, no basta con levantar más capacidad de cálculo. También hay que limpiar el enchufe.

La eficiencia energética baja de 1,56 a 1,15 y cambia el impacto real

Además del origen renovable de la electricidad, el centro de Ningxia destaca por su indicador de eficiencia del uso de la energía. La instalación alcanza 1,15, frente al 1,56 de media que ha registrado la industria durante los últimos cinco años, de acuerdo con la Encuesta Global de Centros de Datos 2025.

Centro de datos para alimentar la IA. Una "ciudad mediana" de Datos (CCTV)
Centro de datos para alimentar la IA. Una "ciudad mediana" de Datos (CCTV)

Puede parecer una cifra fría, pero afecta de manera directa al gasto energético total. Un centro más eficiente necesita menos energía adicional para refrigeración y operación de apoyo por cada unidad dedicada al cálculo. En una actividad donde la escala crece tan deprisa, esa diferencia deja de ser marginal.

"Apostar por centros más sostenibles es el camino a una infraestructura digital resiliente y competitiva" - Hongpeng Lei, jefe de la División de Mitigación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

La observación de Hongpeng Lei encaja con un debate que ya no pertenece solo a China. Europa también empieza a exigir cuentas a una industria que durante años creció con mucha opacidad energética y con pocas obligaciones públicas para explicar su consumo.

Europa obliga a publicar el consumo mientras España supera el 55 % renovable

Desde la Directiva de Eficiencia Energética 2023/1791, la Unión Europea obliga a los centros de datos de más de 500 kilovatios a hacer público su consumo energético. El Reglamento Delegado 2024/1364 añade otro paso, al buscar un régimen de evaluación común para más de 3.000 instalaciones en la Unión Europea.

No es un detalle burocrático. Si el negocio digital quiere presentarse como compatible con la descarbonización, medir y comparar ya no puede quedar en manos de cada operador. Publicar el consumo permite saber qué instalaciones exprimen mejor cada kWh y cuáles trasladan a la red una factura eléctrica y climática mucho mayor.

Mientras tanto, España ofrece una paradoja que merece atención. España produjo más del 55 % de su electricidad con origen renovable en 2025, un dato favorable para cualquier actividad intensiva en consumo eléctrico. Aun así, el proyecto de Microsoft previsto en Aragón consumirá más energía que toda la comunidad autónoma.

Esa comparación explica mejor que muchas campañas el tamaño del reto. Aunque una red eléctrica gane peso renovable, la demanda asociada a la inteligencia artificial puede crecer a tal velocidad que vuelva a tensionar generación, transporte y planificación. El debate ya no consiste solo en digitalizar más, sino en decidir cuánta energía exige cada salto de potencia de cálculo y con qué mezcla eléctrica se alimenta.

Entre 4.300 millones de kWh renovables en Ningxia y un proyecto en Aragón que superará el consumo de toda una comunidad autónoma, la inteligencia artificial deja una pregunta muy terrenal. No cuánto deslumbra, sino cuánta electricidad necesita y cuánto CO2 evita o añade cada centro de datos cuando conecta sus servidores.

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