El puerto de Bilbao vuelve a situarse en el centro de la industria eólica offshore con la llegada del buque Trustee, una embarcación especializada en el transporte de cargas de dimensiones excepcionales.
Su misión es trasladar gigantescos monopilotes destinados al parque eólico marino Hornsea 3, en Reino Unido, uno de los mayores proyectos de energía eólica del planeta.

La cimentación de los aerogeneradores más grandes del mundo
Un monopilote es el tipo de cimentación más común para aerogeneradores marinos (offshore). Consiste en un único tubo de acero de gran diámetro (4-10 metros) hincado directamente en el lecho marino, normalmente entre 20 y 40 metros de profundidad, según el tipo de suelo. Sobre este pilote se coloca una pieza de transición que conecta con la torre del aerogenerador.
Es la solución preferida en aguas poco profundas (hasta unos 30-40 metros), por su sencillez de fabricación e instalación comparado con otras cimentaciones (trípode, jacket, o flotantes para aguas más profundas).
Mover este tipo de componentes supone uno de los mayores desafíos logísticos de la industria energética. En este caso, estos enormes cilindros de acero, fabricados por Haizea Bilbao, constituyen la cimentación sobre la que se instalarán los aerogeneradores marinos. La actividad de Haizea Bilbao ha convertido al puerto vizcaíno en uno de los principales centros europeos para la fabricación de cimentaciones destinadas a parques eólicos marinos.
La ampliación de sus instalaciones, respaldada por una inversión superior a 250 millones de euros, permitió duplicar la capacidad de producción para atender la creciente demanda internacional de monopilotes XXL. El contrato para suministrar las cimentaciones de Hornsea 3 marcó un punto de inflexión en esa expansión industrial.
El proyecto contempla un total de 197 monopilotes, una cifra que refleja la magnitud de una infraestructura llamada a convertirse en el parque eólico offshore individual más grande del mundo, con una potencia prevista de 2,9 GW.
Cada monopilote mide aproximadamente 90 metros de longitud, alcanza un diámetro de hasta 11 metros en su base y tiene un peso medio cercano a 1.670 toneladas. Ningún sistema de transporte convencional puede manejar estructuras de semejantes dimensiones, por lo que se recurre a buques especialmente preparados para cargas pesadas y sobredimensionadas.
El Trustee forma parte de esa reducida flota de embarcaciones capaces de realizar este tipo de operaciones. Su cubierta abierta permite transportar simultáneamente varios monopilotes, que se fijan mediante complejos sistemas de amarre para soportar la navegación hasta su destino.

De Bilbao al mar del Norte
Los monopilotes fabricados en Bilbao cruzan el golfo de Vizcaya y el mar del Norte hasta llegar a puertos logísticos británicos, desde donde posteriormente son trasladados a la zona de instalación del parque eólico.
En el caso de Hornsea 3, las primeras unidades fabricadas en España recorrieron unas 960 millas náuticas hasta Teesside, donde comenzaron las operaciones previas a su instalación en alta mar. Posteriormente, buques especializados los colocan sobre el fondo marino para servir de base a aerogeneradores de gran potencia.
¿Por qué los aerogeneradores necesitan monopilotes cada vez mayores?
La evolución de la energía eólica marina está impulsando turbinas mucho más grandes y potentes que hace apenas una década.
Los modelos actuales superan ampliamente los 14 y 15 MW por unidad, lo que obliga a utilizar cimentaciones capaces de soportar torres más altas, palas de mayor longitud y cargas muy superiores tanto por peso como por la fuerza del viento y del oleaje.
Como consecuencia, los monopilotes han incrementado notablemente sus dimensiones y peso, convirtiéndose en algunos de los mayores elementos metálicos que se fabrican actualmente para la industria energética.