La DGT reacciona ante el boom de este tipo de vehículos, ahora muy demandados: tendrán que pasar la inspección de la ITV cada 6 meses

En 10 años la presencia de furgonetas camper en las carreteras casi se ha triplicado, así que son el nuevo objetivo de la DGT.

camper
Las camper son cada vez más populares.
19/04/2026 14:00
Actualizado a 19/04/2026 14:00

El auge de las autocaravanas y, especialmente, de las furgonetas camperizadas en España, sobre todo desde la pandemia de 2020, ha llevado a la Dirección General de Tráfico (DGT) a actualizar su normativa para adaptarse a una realidad que cada vez es más común en las carreteras españolas: la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) se endurece para ellas, pero no para todas.

Este fenómeno, que se ha disparado en la última década, multiplicándose casi por 3 la cifra de este tipo de vehículos desde el año 2015 (de unos 48.000 a casi 137.000), ha obligado al organismo a introducir cambios relevantes tanto en el uso de estos vehículos como en sus obligaciones administrativas, entre ellas la inspección técnica (ITV), que ahora será más exigente.

normativas camper
Las diferencias entre autocaravanas y camper.

Cada seis meses

Uno de los puntos clave de la nueva instrucción es la diferenciación clara entre tipos de vehículos, algo que hasta ahora generaba dudas entre los usuarios. La DGT distingue entre autocaravanas (categoría M) y furgones vivienda o campers (categoría N), estableciendo para cada uno un calendario de inspecciones distinto. Esta distinción es fundamental, ya que dos vehículos que aparentemente son similares, tienen obligaciones legales muy diferentes en función de su clasificación técnica.

En el caso de las autocaravanas, la normativa mantiene un esquema relativamente similar al de los turismos. Están exentas de pasar la ITV durante los primeros cuatro años desde su matriculación, entre los cuatro y los diez años deben someterse a inspección cada dos años, y, una vez superada la década, la revisión pasa a ser anual. Este apartado no supone un cambio, sino una clarificación y unificación de criterios que ya existían hasta ahora.

Sin embargo, el endurecimiento llega para las furgonetas camperizadas, que son precisamente las que más han crecido en popularidad en los últimos años. Para estos vehículos, la normativa establece que deberán pasar la ITV todos los años hasta cumplir los diez años de antigüedad. A partir de ese momento, la frecuencia se duplica: la inspección será obligatoria cada seis meses.

Este es el punto que marca la gran diferencia y que refleja la preocupación de las autoridades por el estado y la seguridad de estos vehículos transformados. Aunque el auge del número de campers haya servido para poner un poco más encima de ellas la mira, lo que preocupa es que muchas son fruto de transformaciones particulares, algo que genera dudas sobre su estado de conservación y de mantenimiento, además de hacer que a nivel de homologación, mantenimiento y control técnico sea mucho más complejo que, por ejemplo, en el caso de las autocaravanas.

Novedades adicionales para estos vehículos

Además de los cambios en la ITV, la nueva normativa expuesta en la Instrucción PROT 2026/04 también introduce aclaraciones importantes sobre el uso de estos vehículos en vías urbanas. La DGT establece que las autocaravanas pueden parar y estacionar en las mismas condiciones que cualquier otro vehículo, siempre que respeten la señalización y las ordenanzas municipales. No obstante, los ayuntamientos mantienen la capacidad de limitar el tiempo de estacionamiento o prohibir la acampada en determinadas zonas.

Otro aspecto relevante es la incorporación de nueva señalización específica, como la señal S-128, que indica puntos habilitados para el vaciado de aguas residuales. Esta medida pretende fomentar buenas prácticas entre los usuarios y reducir el impacto ambiental asociado a este tipo de turismo itinerante.

En paralelo, la DGT también recuerda las sanciones asociadas al incumplimiento de estas normas. Circular con la ITV caducada puede suponer una multa de 200 euros, mientras que hacerlo con una inspección negativa puede acarrear sanciones más elevadas e incluso la inmovilización del vehículo.