El mercado indio de scooters eléctricos está viviendo una auténtica fiebre del oro. En 2025, las ventas minoristas superaron los 1,27 millones de unidades, mientras que los envíos mayoristas mensuales se mantienen por encima de las 100.000 unidades. Lo que comenzó como una apuesta de start-ups tecnológicas se ha convertido en un negocio dominado por los grandes fabricantes históricos.
Las marcas clásicas toman el mando
Durante los primeros años del auge eléctrico, compañías como Ola Electric y Ather Energy encabezaron la transformación. Sin embargo, en 2025 el liderazgo cambió claramente de manos.

El gran ganador del año ha sido TVS Motor Company. Su scooter eléctrico iQube alcanzó aproximadamente 298.000 unidades vendidas, lo que supone cerca de una cuarta parte de todo el mercado eléctrico de dos ruedas en India. La compañía ha sabido combinar red comercial, reputación y capacidad industrial para escalar rápidamente.
Muy cerca se sitúa Bajaj Auto, que con el renovado Chetak eléctrico superó las 260.000 unidades en el año. Bajaj apostó por su sólida red de concesionarios y por la confianza de marca construida durante décadas, un factor decisivo cuando se trata de vehículos para uso diario.
Las start-ups resisten, pero pierden protagonismo
Ather Energy sigue siendo un actor relevante, con más de 150.000 unidades vendidas en 2025 gracias al impulso del modelo Rizta. También destaca Hero MotoCorp, cuya submarca Vida superó las 110.000 unidades y se posiciona como uno de los fabricantes de mayor crecimiento.

En cambio, Ola Electric, que en su momento lideró titulares y expectativas, ha perdido posiciones en el ránking, aunque continúa registrando cifras significativas.
Un cambio estructural, no coyuntural
El mantenimiento de volúmenes mensuales por encima de 100.000 unidades indica que el mercado ha alcanzado cierta estabilidad. No se trata ya de un pico puntual impulsado por subvenciones, sino de un cambio estructural en uno de los mayores mercados de dos ruedas del mundo.
A diferencia de Estados Unidos o Europa, en India los scooters no son un capricho recreativo: son transporte esencial. Su electrificación masiva tiene implicaciones globales en cadenas de suministro, desarrollo de baterías y plataformas tecnológicas.
Aunque China sigue liderando el mercado mundial en cifras absolutas, India se consolida como uno de los pesos pesados del sector. Y el mensaje es claro: la transición eléctrica avanza con fuerza, y los fabricantes tradicionales han demostrado que pueden adaptarse tan rápido como las nuevas start-ups.