Los camiones eléctricos demuestran que son mucho más baratos que los diésel, sobre todo en un país de la Unión Europea

Los sistemas de peaje basados ​​en CO₂ están cambiando la viabilidad económica del transporte de mercancías por carretera mucho más rápido de lo que muchos habían proyectado.

Cada vez son más los camiones eléctricos que circulan por las carreteras de Europa.
Cada vez son más los camiones eléctricos que circulan por las carreteras de Europa.
30/05/2026 12:30
Actualizado a 30/05/2026 12:30

Poco a poco el transporte de mercancías libre de emisiones va ganando cuota de mercado, aunque todavía queda mucho camino por recorrer. Al igual que el segmento de los turismos, los camiones tienen que cumplir su particular transición a los sistemas eléctricos. Cada vez son más los camiones eléctricos que circulan por nuestras carreteras, aunque la cuota sigue siendo baja. A pesar de ello, con apenas un 2,6% de las ventas eléctricas, se han evitado más de 1 millón de toneladas de CO2 a la atmósfera. Los camiones eléctricos han demostrado ser más económicos que sus equivalentes de gasoil, sobre todo en un país de la Unión Europea.

A pesar de que Bruselas ha relajado la normativa de emisiones, la llegada de los nuevos peajes vinculados al dióxido de carbono está ejerciendo una presión económica asfixiante sobre las mecánicas tradicionales de gasóleo, forzando a las empresas de logística a revisar de arriba abajo sus costes operativos para no perder competitividad en las rutas clave del continente. Esta transformación del escenario comercial no se está produciendo de manera homogénea en toda la geografía europea, sino que avanza a diferentes velocidades según el marco legal de cada país. 

Alemania lidera la transformación de los costes de explotación

Mapa Peajes CO2 Europa Camiones
Alemania y su sistema de peajes por emisiones ha cambiado la radiografía del transporte de mercancías.

El epicentro de este cambio de tendencia se localiza en el mercado alemán, donde las autoridades introdujeron una severa reforma de sus tasas viales. Desde finales de 2023, circular por la red de autopistas de este país implica abonar un recargo considerable por cada kilómetro recorrido si se utiliza un bloque diésel convencional, una penalización de la que quedan exentos los vehículos pesados impulsados por baterías.

Los resultados prácticos recogidos en los análisis de mercado, como los datos de la consultora Transporeon, reflejan que esta ventaja fiscal compensa con creces la inversión inicial en la adquisición del vehículo. La exención total del pago del peaje ha inclinado la balanza de la rentabilidad a favor de los sistemas de propulsión eléctricos de gran tonelaje, convirtiendo a las rutas de larga distancia en este territorio en el escenario ideal para amortizar estas mecánicas. 

Fiabilidad de la mecánica eléctrica frente al bloque tradicional

Carretera Noruega
La infraestructura de carga sigue siendo el principal escollo del transporte de mercancías libre de emisiones.

Más allá del evidente impacto en la contabilidad de las empresas de transportes, el despliegue de estas flotas de cero emisiones en condiciones reales de explotación está derribando viejos mitos del sector. Los informes técnicos destacan que las configuraciones de motores eléctricos y paquetes de celdas de energía demuestran una elevada regularidad mecánica en su funcionamiento diario, alejando los temores sobre posibles averías o parones imprevistos en la cadena logística.

A pesar de las ventajas en los costes de explotación que brindan normativas como la alemana, la adopción masiva a escala europea sigue condicionada por factores logísticos y de infraestructura. Mientras que la tecnología del vehículo pesado ya ofrece las capacidades necesarias para el transporte de mercancías, la implantación de puntos de carga rápida adaptados a las dimensiones y necesidades de corriente de estos camiones avanza de forma desigual entre los diferentes estados de la Unión. Hace poco, los alemanes anunciaron una inversión de 1.000 millones de euros para crear la mayor red de carga ultrarrápida para camiones eléctricos de todo el Viejo Continente.

El amenazante empuje de los camiones eléctricos llegados de China

Como ya pasa con el segmento de los turismos, los principales fabricantes de vehículos pesados de Europa temen la llegada de nuevos rivales procedentes de China. Cada vez son más las marcas asiáticas que ponen su atención en nuestro continente, como es el caso de Windrose y su espectacular Global E700 con aproximadamente 700 kilómetros de autonomía y más de 1.400 caballos. No menos temible es la llegada, cada vez más cerca, del Tesla Semi. Aunque con mucho retraso, la empresa de Elon Musk parece haber encarrilado la producción, venta y exportación de su primera cabeza tractora eléctrica. Los datos aseguran que un Semi ofrece hasta 400.000 € de ahorro anuales frente a cualquier rival diésel. 

Fuente: Transporeon