El Tesla Semi vuelve al centro del debate en Estados Unidos después de un nuevo análisis sobre costes operativos que está sorprendiendo incluso a parte de la industria del transporte. Según los últimos cálculos publicados tras el inicio de la producción en serie del camión eléctrico, las flotas podrían ahorrar cientos de miles de dólares frente a un tráiler diésel convencional, dependiendo del precio de la electricidad y del kilometraje anual.
El estudio compara directamente el coste total de propiedad entre un Tesla Semi y un camión diésel tradicional durante periodos de cinco, siete y diez años. Con precios eléctricos industriales de 0,12 dólares por kWh y combustible diésel en torno a 5,35 dólares por galón (1,20 €/L al cambio), el Tesla Semi consigue una ventaja económica realmente destacada.

Un camión eléctrico es más rentable que uno diésel
Recordemos que este es un estudio desarrollado en Estados Unidos, con lo que las cifras con respecto a Europa pueden cambiar. No obstante, sirve para ver de forma clara el nivel de ahorro anual entre una mecánica u otra. Tanto es así que, en un escenario de diez años, el ahorro acumulado puede superar los 400.000 dólares por vehículo, gracias al menor coste energético y al bajo mantenimiento. De hecho, la gran ventaja del Tesla Semi está en el coste por kilómetro recorrido.
Mientras un camión diésel puede gastar entre 40 y 60 centavos por kilómetro en combustible, el Semi reduce esa cifra a unos 10 o 20 céntimos dependiendo de la tarifa eléctrica utilizada. Para empresas que recorren cerca de 320.000 kilómetros al año, el ahorro anual solo en energía puede acercarse a los 60.000 euros por unidad.
Un ahorro notable desde el primer momento
Tesla también presume de menores gastos mecánicos gracias a la ausencia de sistemas complejos asociados al diésel, como turbos, válvulas EGR o transmisiones tradicionales. Además, el sistema de frenada regenerativa reduce significativamente el desgaste de frenos. Todo ello permite acortar el periodo de amortización pese a que el Semi sigue teniendo un precio inicial mucho más elevado que un camión convencional. La versión ‘Long Range’, de 800 km de autonomía, ronda actualmente los 290.000 dólares en Estados Unidos (unos 250.000 euros).
Aunque las cifras principales de este estudio se hayan desarrollado tras 10 años de uso y con unos 160.000 km al año, lo cierto es que también hay supuestos para un periodo de 5 y 7 años. En este caso, el ahorro varía entre los 147.000 dólares y los 244.000 dólares, respectivamente. Queda claro que, sea como fuere, un camión eléctrico proporciona una cuantía de ahorro significativamente mayor a cualquier alternativa comparable.
Las empresas empiezan a ser conscientes de este ahorro
El interés de las grandes flotas ya empieza a notarse. De hecho, en Europa cada vez existen más ejemplos de compañías que se hacen con vehículos eléctricos para sustituir a los diésel equivalentes. A esto, si se le suman posibles ayudas o incentivos a la compra, el ahorro puede ser más que significativo para una empresa de logística y distribución, por ejemplo.

Aun así, el panorama no es completamente favorable para Tesla, al menos en Estados Unidos (lugar de origen de este estudio). La infraestructura de carga continúa siendo el principal obstáculo para el transporte eléctrico de larga distancia. Aunque la compañía ya trabaja en una red de estaciones Megacharger de hasta 1,2 MW de potencia, actualmente el despliegue sigue siendo muy limitado frente a la enorme red de gasolineras para vehículos pesados existente. Estos, según confirmaron desde la marca, se expandirán próximamente por Europa.
Otro desafío importante es la red de mantenimiento y asistencia técnica. El sector del transporte depende de tiempos mínimos de inactividad y muchas empresas todavía dudan sobre la capacidad de Tesla para ofrecer soporte rápido a gran escala. La marca asegura que sus unidades piloto ya han superado millones de kilómetros con tasas de disponibilidad cercanas al 95%, pero la producción masiva apenas acaba de comenzar y todavía quedan muchas dudas sobre el comportamiento real de estos camiones a largo plazo.