Noruega ha vuelto a evidenciar la desigualdad existente en la aceptación de la movilidad eléctrica en el mundo. Mientras que algunos países, incluso europeos, ven como la cuota de mercado de los coches eléctricos (EV) crece muy poco a poco, ha registrado un nuevo hito histórico en abril: los vehículos eléctricos de batería alcanzaron una cuota del 98,6 % de todas las matriculaciones de coches nuevos en el país durante ese mes.
En términos absolutos, se matricularon 10.952 coches eléctricos de un total de 11.103 vehículos nuevos, lo que refleja hasta qué punto la electrificación del parque automovilístico noruego está prácticamente completada. La cifra no solo confirma la tendencia observada en los últimos años, sino que consolida a Noruega como el primer país del mundo en acercarse a una transición total hacia vehículos de cero emisiones en el segmento de turismos. También deja patente que el mercado total es muy reducido, comparado con otros países como por ejemplo España, donde en ese mismo mes se vendieron 106.862 coches.

Los eléctricos crecen en un mercado que se encoge
Este récord mensual resulta aún más significativo si se tiene en cuenta que el mercado en su conjunto experimentó una ligera caída del 1,6 % respecto al mismo mes del año anterior. A pesar de este descenso general, las matriculaciones de coches eléctricos crecieron un 1,7 % interanual, lo que ha hecho que su cuota aumente y evidencia que la demanda de este tipo de vehículos no solo se mantiene, sino que continúa ganando peso incluso en un contexto de contracción del mercado.
El dominio absoluto de los eléctricos tiene como consecuencia también la práctica desaparición de las motorizaciones tradicionales. Durante abril, los coches diésel representaron apenas un 0,78 % del mercado (87 coches), mientras que los de gasolina se situaron en un 0,28 % (31 coches). Por su parte, los híbridos enchufables apenas alcanzaron el 0,18 % (20 coches), teniendo un peso ínfimo, algo que también ocurre en otros tantos países europeos, que van hacia los extremos. El problema con los PHEV es que se perciben como una tecnología de transición y muchos conductores prefieren directamente dar el salto a los eléctricos puros.
Una evolución a lo largo de los años
Llegar a una situación como esta no es fruto de algo puntual, sino el resultado de una estrategia sostenida a lo largo de los años. Noruega lleva mucho tiempo aplicando políticas públicas orientadas a fomentar la movilidad eléctrica, incluyendo incentivos fiscales, exenciones de impuestos, ventajas en peajes y acceso preferente a determinadas infraestructuras. Gracias a este enfoque, el país ya había alcanzado en 2025 una cuota anual del 95,9 % de vehículos eléctricos en las nuevas matriculaciones, una cifra que en algunos meses rozó el 98 %, pero que nunca había llegado al extremo registrado en abril.
Según recoge Electrive, Geir Inge Stokke, director de OFV, ha declarado: “Por primera vez, estamos viendo dos récords consecutivos de coches eléctricos. Con más del 95 % de los coches nuevos eléctricos en todos los condados, no cabe duda de que la mayoría de los noruegos optan por un vehículo eléctrico de batería al comprar un coche nuevo. Los factores decisivos son probablemente el precio, la tecnología y la disponibilidad. Esta es una excelente noticia para el clima y la seguridad vial de Noruega”.
Entrando en las ventas por modelos, el líder del mercado ha sido el Volkswagen ID.4 con 781 unidades. Por detrás están el Toyota Urban Cruiser con 583 matriculaciones y el VW ID.3 con 543 coches. Fuera del podio les siguieron el BMW iX3, el Toyota bZ4X (416), el C-HR+ (407), el Skoda Elroq (397), el VW ID.7 (342), el Tesla Model Y (326) y el Ford Explorer (301).
En el acumulado del año, la líder es Tesla, que ha matriculado 5.652 nuevos Model Y y 2.062 Model 3. Les sigue el Toyota bZ4X con 1.974 unidades, VW el ID.4 con 1.524, el Urban Cruiser con 1.512 y el Volvo EX40 con 1.507 matriculaciones.

