La importancia de los camiones eléctricos: casi 1.000.000 de toneladas de CO2 ahorradas con solo el 2,6% de cuota

El transporte de mercancías por carretera es una de las principales fuentes de emisiones de partículas de CO2 de Europa. Electrificar el parque podría ahorrar millones de toneladas.

La década está cargada de retos para electrificar el transporte de mercancías por carretera.
La década está cargada de retos para electrificar el transporte de mercancías por carretera.
21/02/2026 05:00
Actualizado a 21/02/2026 05:00

La descarbonización del transporte por carretera ha dejado de ser una teoría para convertirse en una realidad matemática. Según los últimos datos analizados, el despliegue de camiones eléctricos en Europa está logrando resultados que superan incluso las previsiones más optimistas de los organismos reguladores. El impacto es especialmente notable en las flotas de larga distancia, donde cada vehículo eléctrico que sustituye a uno de combustión supone un alivio inmediato para la atmósfera.

El sector del transporte pesado es responsable de una parte significativa de las emisiones globales, pero la tecnología de baterías ha alcanzado un punto de madurez que permite operar con una eficiencia asombrosa. Compañías pioneras han demostrado que una flota eléctrica emite, en términos de "Tank-to-Wheel" (del tanque a la rueda), hasta 6,25 veces menos dióxido de carbono que una equivalente de gasóleo. Los chinos ya han visto el negocio y después de los coches, las marcas ya están empezando a exportar los primeros camiones.

Camión Eléctrico MAN
MAN y otras compañías como Mercedes o Iveco ya apuestan por los camiones eléctricos.

Una reducción del 84% en las emisiones de CO2

La cifra que está revolucionando los consejos de administración de las empresas de logística es clara: el ahorro de emisiones alcanza el 84% si comparamos el ciclo de vida operativo de un camión eléctrico con uno diésel. En términos prácticos, esto significa que la adopción masiva de esta tecnología podría evitar la liberación de millones de toneladas de gases de efecto invernadero cada año.

Para visualizar la magnitud de este hito, se estima que la actual flota de camiones y furgonetas eléctricas han ahorrado casi 1.000.000 de toneladas de CO2. Si todas las furgonetas y camiones eléctricos se cargasen exclusivamente con energía verde, se estima que el ahorro ascendería a las 1,2 millones de toneladas de CO2 al año. Y eso teniendo en cuenta que la cuota de vehículos comerciales eléctricos es de tan solo el 2,6 %. Esta eficiencia no solo beneficia al clima, sino que refuerza la independencia energética de las empresas que apuestan por la electrificación.

Eficiencia energética: cinco veces superior al diésel

Uno de los argumentos más sólidos a favor del camión eléctrico es su rendimiento energético. Mientras que un motor de combustión tradicional desperdicia gran parte de la energía en forma de calor, los propulsores eléctricos aprovechan casi la totalidad de la carga de sus baterías para mover las ruedas.

Un camión eléctrico de última generación consume, de media, unos 110 kWh por cada 100 kilómetros en condiciones de carga moderada, mientras que su homólogo diésel necesitaría el equivalente energético a más de 350 kWh para realizar el mismo trayecto. Esta brecha de eficiencia es la que permite que, incluso considerando el "mix" eléctrico actual en Europa, la ventaja ambiental sea indiscutible desde el primer kilómetro recorrido.

Tesla Semi
El Tesla Semi promete revolucionar el transporte de mercancías por carretera.

El rápido retorno de la "mochila de CO2"

A menudo se critica que la fabricación de las baterías genera una huella de carbono inicial elevada. Sin embargo, los estudios de ciclo de vida (LCA) publicados por fabricantes como Scania y Volvo Trucks arrojan conclusiones reveladoras. Gracias al uso intensivo que se le da a un vehículo de transporte profesional, la "deuda" de carbono contraída durante la producción se compensa en un tiempo récord.

  • Retorno ambiental: Un camión eléctrico puede ser CO2 neutral en apenas 16 semanas de uso intensivo.
  • Comparativa con turismos: Mientras un coche particular necesita años para compensar su batería, un camión lo logra en menos de cuatro meses.
  • Electricidad renovable: Si el camión se carga con energía 100% verde, el ahorro total de emisiones durante toda su vida útil puede superar el 90%.
  • Aplicaciones especiales: Incluso vehículos de nicho, como los quitanieves eléctricos, están demostrando ahorros de energía drásticos en condiciones extremas.
Camión Carretera Eléctrica
Europa ya está probando varias soluciones para "electrificar" las carreteras.

Desafíos y metas para la década de 2030

A pesar de estos éxitos, el camino hacia la descarbonización total no está libre de obstáculos. La normativa de la Unión Europea exige que para 2030 las emisiones de los camiones nuevos se reduzcan en un 45% respecto a los niveles de 2019. Esto obligará a que, para finales de esta década, al menos uno de cada tres camiones vendidos sea de cero emisiones. El gran reto sigue siendo la infraestructura de carga de alta potencia en las rutas de gran recorrido. Muchos están siendo los experimentos, como las “carreteras eléctricas” que han probado en Alemania con buenos resultados.