En diciembre de 2025 pasó algo que parecía que nunca iba a ocurrir o que, si pasaba, sería más adelante en el tiempo: los coches eléctricos puros lograron por primera vez en la historia que sus ventas superaran a las de los vehículos de gasolina en la Unión Europea. Es un hito, más simbólico que real, de la profunda transformación que está experimentando el mercado automovilístico europeo y adelanta lo que está por venir.
Según los datos publicados por la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), las matriculaciones de vehículos eléctricos de batería (BEV) alcanzaron en diciembre de 2025 un 22,6 % del total de nuevos registros, superando por primera vez a los vehículos de gasolina, que se quedaron con un 22,5 % de la cuota de mercado.

Algo inédito
No hay duda de que el dato es importante, ni de que es la primera vez que ocurre, pero conviene hacer ciertas apreciaciones al respecto. La primera es que esto no implica que los vehículos eléctricos hayan superado por mucho o de manera sostenida a los turismos de gasolina, sino que el liderazgo lo consiguieron de manera puntual durante un mes, aunque fuera precisamente uno de los meses del año con mayor volumen de ventas.
Los vehículos eléctricos no son dominantes dominante en términos absolutos en la UE, ya que ese mismo mes los vehículos híbridos (incluidos los híbridos enchufables) continuaron siendo el grupo más numeroso, con un 44 % de la cuota de mercado en las matriculaciones. Esto lleva a la segunda apreciación: el porcentaje de las ventas de gasolina es tan bajo porque los modelos que usan estas mecánicas, pero con tecnología microhíbrida de 48 voltios, se contabilizan dentro de las ventas de híbridos.
Esto es algo muy importante, porque actualmente los sistemas de propulsión MHEV son muy populares, hasta el punto de que hay muchas marcas que los ofrecen casi como puerta de entrada a muchos de sus modelos, prescindiendo de mecánicas de combustión puras. Esto se puede ver especialmente en fabricantes premium. De esta manera, mirando el panorama en su conjunto, queda claro que, aunque la electrificación está en marcha, muchas compras de automóviles todavía incluyen modelos que combinan motores de gasolina con componentes eléctricos, de hecho, la mayoría son de esta naturaleza.
¿Un punto de inflexión?
El hito ha llegado en un contexto particular. Por un lado, las ventas totales de automóviles nuevos en la UE muestran señales de recuperación, con un aumento de las matriculaciones de casi un 6 % en diciembre, hasta alcanzar alrededor de 1,2 millones de vehículos en el conjunto del mercado europeo. El crecimiento anual de 2025 fue de aproximadamente el 2,4 %, situándose alrededor de 13,3 millones de unidades, el nivel más alto en cinco años, pero todavía por debajo de los volúmenes previos a la pandemia.
Además, este avance se produjo justo antes de que las políticas europeas sobre emisiones hayan sido objeto de revisión. A finales de 2025, la Unión Europea anunció su intención de flexibilizar una prohibición efectiva de venta de coches con motor de combustión prevista originalmente para 2035. Tras presiones de fabricantes y de países enteros de la unión, permitirá que las gamas mantengan unas emisiones medias del 10 % de sus datos registrados en 2021, así que las marcas tendrán algo de margen para mantener mecánicas con motores térmicos en sus gamas, seguramente híbridos enchufables o coches eléctricos de autonomía extendida.
Es por eso que hay que tomarse la situación de diciembre de 2025 como un aviso, pero que no termina de quedar claro como evolucionará a continuación. Lo más probable es que, como los coches de gasolina cada vez optan más por usar sistemas electrificados, el descenso de las ventas de los gasolina puros permita que los eléctricos se sitúen por delante en otras ocasiones. Sin embargo, la recepción de los EV por el momento es tibia y fluctúa bastante, así que es posible que no superen a sus rivales de manera constante.

